De la Redacción
El Senado de la República reanudó su sesión ordinaria vespertina este martes en la sede alterna de la Vieja Casona de Xicoténcatl, tras la interrupción provocada por manifestantes en la sede principal, ubicada en Insurgentes y Reforma. La sesión, centrada en el debate de la reforma judicial, tuvo que trasladarse de emergencia luego de que trabajadores del Poder Judicial irrumpieran en las instalaciones.
Gerardo Fernández Noroña, presidente del Senado, calificó la irrupción como un “intento de golpe” y un acto de “violencia”, ya que impidió que se llevaran a cabo las tareas legislativas programadas.
En un giro sorpresivo, el senador Miguel Ángel Yunes Márquez, quien había solicitado licencia por motivos de salud, reapareció en la sede alterna acompañado de su padre, Miguel Ángel Yunes Linares, quien es su suplente en el Senado. Ambos llegaron junto al senador del Partido del Trabajo, Alejandro González Yáñez, con quien intercambiaron un abrazo efusivo, según se observa en un video que circula en redes sociales.
Por su parte, el senador Luis Donaldo Colosio Riojas informó que fue agredido frente al Senado, en Paseo de la Reforma, durante el caos que siguió al portazo de los manifestantes del Poder Judicial. En su reporte, Colosio mencionó que le lanzaron gasolina en los ojos, lo que fue leído en el pleno por Gerardo Fernández Noroña.
“Esta presidencia condena este tipo de eventos y pide a las autoridades competentes que garanticen la seguridad de los senadores y del recinto”, declaró Fernández Noroña, enfatizando la necesidad de protección ante la creciente tensión en torno al debate de la reforma judicial.