Andrea Castillo
Puebla se convierte en el decimocuarto estado de México en aprobar la interrupción del embarazo hasta la semana número 12. Durante una sesión del Congreso, 29 diputados votaron a favor, siete en contra y cuatro se abstuvieron.
Aunque en Tehuacán el aborto ya estaba autorizado, el proceso debía ser a través de un amparo y, en varias ocasiones, los médicos se declaraban objetores de conciencia.
Aidé Contreras, feminista en Tehuacán, dio a conocer que la aprobación de la interrupción del embarazo es una lucha que las mujeres han exigido durante años y que finalmente se ha vuelto ley en Puebla.
"Esta era una deuda histórica para nosotras. No podemos decir que ya lo logramos completamente porque todavía falta que esto sea realizable, que realmente tengamos el derecho. Hay que seguir luchando para que las mujeres tengan acceso a la justicia, ya sea de salud o judicial", señaló.
Contreras hizo hincapié en que, aunque en Tehuacán se permitía el aborto, este debía ser solicitado a través de un amparo emitido por organizaciones civiles para las mujeres que deseaban interrumpir su embarazo por diversas razones. Sin embargo, solicitar el amparo era un acto de criminalización contra las mujeres, y en varias ocasiones los médicos se declaraban objetores de conciencia. A pesar de esto, los hospitales están obligados a contar con personal no objetor de conciencia, es decir, si un profesional de la salud se niega a interrumpir un embarazo, debe haber alguien más que sí lo haga.
Contreras mencionó que hubo varios casos en el municipio donde los médicos se negaron a realizar un aborto, olvidando que trabajan en una institución pública y que es su deber proporcionar atención médica a cualquier persona que lo requiera.
Destacó que las mujeres no deben ser criminalizadas por decidir sobre su cuerpo. Al contrario, deben ser ayudadas y acompañadas en su decisión de interrumpir un embarazo, ya que la maternidad debe ser deseada para ser considerada maternidad.
Este día fue calificado como histórico en el estado de Puebla tras la aprobación del aborto. Se aplicará la modificación en el código penal para reformar los artículos 339, 340 y 343, permitiendo que las mujeres puedan interrumpir su embarazo hasta las 12 semanas de gestación. Si el aborto se realiza después de este período, las mujeres recibirán una pena de seis meses a un año de cárcel.
Además, se endurecieron las penas para aquellos que practiquen un aborto sin el consentimiento de la mujer. Quien cometa este delito será penalizado con cuatro a ocho años de cárcel.