De la Redacción
A través de la Fiscalía Especializada en Materia de Derechos Humanos (FEMDH), la Fiscalía General de la República (FGR) desmanteló una organización delictiva dedicada al robo y venta de menores de edad, específicamente bebés.
La red criminal operaba en los estados de Morelos, Chiapas y Puebla, y las autoridades ya han vinculado a proceso a tres personas por su probable participación en el delito de secuestro.
El líder de la banda, identificado como Pablo “O”, fue detenido en Cuautla, Morelos. Según las investigaciones, su principal función era obtener actas de nacimiento falsas en el registro civil del municipio para facilitar el tráfico de los menores.
Su arresto fue parte de una serie de acciones coordinadas que también incluyeron la captura de otros dos implicados.
Jesús “L” y Dalindy “C” fueron aprehendidos en Oaxaca mientras se dirigían a Chiapas, estado donde mantenían a las víctimas antes de venderlas.
Las detenciones fueron el resultado de seis órdenes de cateo ejecutadas de manera simultánea en Puebla y Morelos, lo que permitió desmantelar gran parte de la estructura de la banda.
Además de los tres arrestos principales, dos personas más fueron detenidas. Sin embargo, el juez decidió liberarlas al no encontrarse pruebas suficientes para procesarlas por algún delito.
Pese a ello, el Ministerio Público Federal (MPF) ha señalado que ambas personas jugaban un papel importante dentro de la organización, encargándose de seleccionar a las víctimas y a los compradores.
Una de ellas también se dedicaba al cuidado de los bebés hasta que se concretaba la venta.