
De la Redacción
La Cámara de Diputados aprobó en lo general la iniciativa presidencial para poner fin a las llamadas “pensiones doradas” de exfuncionarios de alto nivel. El dictamen recibió 458 votos a favor, alcanzando la mayoría calificada requerida para continuar su discusión en lo particular.
La reforma, enviada por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, propone modificar el artículo 127 de la Constitución para establecer un tope máximo a las pensiones de personal de empresas públicas, organismos descentralizados y fideicomisos, limitándolas a la mitad de la remuneración que percibe el titular del Ejecutivo federal.
Quedan exentas de este límite las pensiones de las Fuerzas Armadas, los haberes de retiro vigentes, las pensiones derivadas de aportaciones voluntarias (SAR), los ahorros complementarios sindicales y la pensión no contributiva para adultos mayores.
Uno de los puntos más polémicos de la iniciativa es que las pensiones ya en curso deberán ajustarse al nuevo tope, lo que ha generado fuertes críticas de la oposición por considerar que viola el principio de no retroactividad de las leyes.
Tras la aprobación en lo general, la iniciativa entrará a su discusión en lo particular, donde se prevé la participación de alrededor de 90 oradores. Se espera que Morena, junto con sus aliados del PT y el PVEM, logre sacar adelante la reforma en esta segunda fase.
La diputada Lilia Aguilar, del PT, defendió la medida al señalar que muchas de estas pensiones elevadas se otorgaron mediante actos de corrupción.
“Solamente en Luz y Fuerza del Centro hay 3 mil 504 personas que reciben más del salario de la presidenta en pensiones; en Pemex estamos hablando de 22 mil personas que reciben más del sueldo de la presidenta, y en CFE una cuestión similar”, expresó.
La reforma busca reducir el gasto en pensiones de altos funcionarios y generar ahorros para destinarlos a programas sociales y obras públicas. La discusión en lo particular definirá los detalles finales de esta controvertida iniciativa.