
La Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, junto con la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), rechazaron este martes cualquier justificación para un incremento en el precio de la tortilla, asegurando que ni el maíz en grano ni la harina de maíz han registrado alzas que lo sustenten.
A través de un comunicado conjunto, ambas dependencias hicieron un llamado enérgico a las tortillerías del país para no aplicar aumentos injustificados, recordando que la tortilla es un alimento básico en la dieta de los mexicanos.
Las autoridades destacaron que la mayoría de las asociaciones de la industria de la masa y la tortilla, así como las principales empresas harineras, participan en el Acuerdo Nacional Maíz-Tortilla, en el que se comprometieron a mantener la estabilidad de precios y avanzar gradualmente en su reducción.
La Profeco realiza un monitoreo constante en 603 tortillerías a nivel nacional como parte del programa “Quién es Quién en los Precios”, y revisa mensualmente el cumplimiento de las cámaras firmantes del acuerdo.
Además, explicaron que la Cámara Nacional del Maíz Industrializado (CANAMI) y la Unión Nacional de Industriales de la Masa y la Tortilla (UNIMT) ratificaron su compromiso de mantener una producción y distribución eficiente que abone a la estabilidad en el precio, por lo que dijeron no existe justificación técnica y económica para un alza.
Por su parte, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo fue contundente al afirmar que no existe fundamento para un aumento:
“No es cierto. No tiene ninguna razón para el aumento del precio de la tortilla. Porque los granos de maíz están en el nivel más bajo, yo creo que de la historia. No hay ninguna razón para que aumente el precio de la tortilla”, declaró.
Estas declaraciones ocurren luego de que el presidente del Consejo Nacional de la Tortilla, Homero López García, advirtiera en días pasados de un posible incremento de entre dos y cuatro pesos por kilo en las próximas semanas.
Con esta postura, el Gobierno federal busca enviar un mensaje de tranquilidad a la población y frenar cualquier intento de especulación en uno de los productos más consumidos en el país.