Ray García G.
Diario El Mundo
El Obispo de la Diócesis de Orizaba, Eduardo Cervantes Merino, recuperó su anillo Episcopal que le robaron tras haber sido asaltado en las cumbres de Maltrata.
Aparentemente los delincuentes se habrían arrepentido o tuvieron temor de Dios y regresaron esta insignia a una iglesia del estado de Puebla.
Fue el pasado miércoles 3 de abril, que el Obispo fue asaltado en las Cumbres de Maltrata cuando viajaba con dos sacerdotes más.
Entre los límites entre Puebla y Veracruz pasando la caseta de Esperanza; ahí se encontraron los autos detenidos, pensaron que era un accidente, pero la sorpresa fue que se empezaron a circular algunas personas con armas largas, amenazando y asaltando cada auto que estaba ahí formado, quitándoles los artículos personales de valor.
Encañonando con un arma de fuego, al Obispo al igual que a otras personas les quitaron sus cosas de valor.
A Monseñor le quitaron entre sus pertenencias de valor, el anillo episcopal que es una característica de los Obispos.
El atraco fue en cuestión de minutos, barrieron todos los autos, y los delincuentes subieron a camionetas y se fueron de ahí.
Días posteriores y después de que esta información se convirtiera en noticia nacional, unas personas se presentaron a una iglesia del estado de Puebla a entregar el anillo episcopal que aparentemente habían encontrado, informó un sacerdote de la Diócesis de Orizaba.
El sacerdote llevó a entregar esta insignia al Obispo de Puebla, y luego de haber sido corroborado que se trataba del mismo que le habían robado en un asalto a Monseñor Cervantes Merino, se le hizo entrega de esta insignia.