
De la Redacción
El gobernador de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla, detalló este jueves los pormenores de la captura de César Alejandro Sepúlveda Arellano, alias “El Botox”, líder del grupo criminal “Los Blancos de Troya”, uno de los objetivos prioritarios de seguridad en Tierra Caliente.
Durante una conferencia de prensa, el mandatario morenista explicó que la detención no fue sencilla: “Hubo varios operativos anteriores para intentar detenerlo, porque era difícil de capturar y tenía sus rutas de escape muy bien planeadas; subía a las partes altas, a las zonas de cuevas y barrancas que hay en la región”.
Bedolla destacó que el criminal contaba con un “círculo muy fuerte” de operadores y colaboradores que le permitían evadir a las autoridades, y que “nunca cesó el esfuerzo” para ubicarlo.
El detonante final fue la investigación por el homicidio del líder limonero Bernardo Bravo, ocurrido el 19 de octubre. El fiscal Carlos Torres Piña reveló que el seguimiento técnico a Marco Antonio “N”, alias “El Pilón” —operador de confianza de “El Botox”—, fue clave: “El Pilón” citó a Bravo para entregarlo en un rancho propiedad de Sepúlveda.
La estrategia de las autoridades fue un “desmantelamiento gradual”: decomisos de máquinas tragamonedas y una báscula industrial usada para calcular extorsiones asfixiaron la estructura financiera del grupo.
La captura se concretó la madrugada de este jueves en Santa Ana Amatlán, tras la detención de “El Pilón” el miércoles en Tuxpan. En el operativo también fueron aprehendidos su operadora financiera Sandra Lizbeth García, y sus escoltas “El Pánico” y “El Greñas”.
Bedolla explicó que “El Botox” evitaba usar su celular y se comunicaba a través de terceros. “El sigilo y la sorpresa estuvieron de nuestra parte”, agregó.
El líder criminal fue trasladado a la Ciudad de México por vía aérea, bajo fuerte dispositivo de seguridad, ya que enfrenta múltiples órdenes de aprehensión locales y federales. Además, Estados Unidos ofrece 5 millones de dólares por su captura.
Con esta acción, el gobernador afirmó que se hizo justicia a la familia de Bernardo Bravo y a los productores del Valle de Apatzingán, quienes vivían bajo el yugo de la extorsión sistemática de “Los Blancos de Troya”.