
De la Redacción
El pueblo mexicano requiere ser verdaderamente un país soberano sin interferencias de cárteles y criminales, afirmó el embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, durante su discurso en la Quinta Convención Binacional 2026 de la American Society -Amsoc-.
El diplomático señaló que su país "quiere ver un México que sea soberano de la interferencia externa maliciosa, pero también un México que sea soberano y libre de la interferencia interna de organizaciones criminales y cárteles transnacionales". Agregó que, a su juicio, esos grupos aterrorizan y ejercen control en distintas zonas del territorio.
Johnson dijo que preocupan los ataques recientes de grupos delincuentes en México, incluido el coche bomba en Zacatecas. Indicó que ese tipo de hechos muestra la violencia que, según expuso, esas redes están dispuestas a cometer para intimidar a personas inocentes y ejercer control territorial. Sostuvo que esa es la definición misma de terrorismo, y por ello, el presidente Trump designó a varios cárteles como organizaciones terroristas.
Añadió que al enlistar a los grupos de narcotraficantes se busca aplicar herramientas para "ir tras el sustento de estos cárteles, su dinero".
El embajador explicó que existe un trabajo conjunto "significativo" entre EU y México, con intercambio de información y capacitación a servidores públicos para tener una frontera más segura.
Reconoció las acciones del gobierno mexicano en incautaciones de fentanilo y otras drogas, sobre todo desde que la presidenta Claudia Sheinbaum asumió el cargo. Detalló que México incautó más de 500 toneladas de narcóticos ilegales, como fentanilo.
No obstante, consideró que ambos países tienen "más trabajo por hacer" en inseguridad y combate a las drogas, porque hay "un flujo de actividades ilegales que se mueve en ambas direcciones a través de la frontera".
Comentó que el gobierno estadounidense incautó "más de 50 mil armas de fuego antes de que llegaran a manos de terroristas y criminales en México e incluso en los Estados Unidos, de nuestro lado de la frontera".
Agregó que "nuestra cooperación conjunta también apoyó operaciones importantes contra algunas de las redes criminales y líderes de cárteles más violentos en México, y hemos transferido criminales buscados a través de la frontera en ambas direcciones: asesinos, violadores, ladrones, traficantes, e incluso cuatro de los 10 fugitivos más buscados por el FBI fueron transferidos".