
De la Redacción
Con una victoria de 4-1 en el quinto juego, los Milwaukee Brewers se coronaron campeones de la Serie Mundial por primera vez en su historia al dejar la serie 4-1 sobre los Rays de Tampa Bay.
Fue una final con un ingrediente especial: ninguno de los dos equipos había ganado el Clásico de Otoño. Milwaukee solo había llegado en 1982, cuando perdió ante los Cardinals. Esta vez, tras firmar la mejor temporada de su historia con 103 triunfos y barrer a los bicampeones Dodgers de Los Ángeles en la Serie de Campeonato de la Liga Nacional, impuso su dominio con marca de 11 victorias y solo 2 derrotas en postemporada.
El triunfo en el Tropicana Field, ante 40 mil 489 aficionados, se construyó desde la lomita. El abridor Jacob Misiorowski contuvo a Tampa Bay durante 5.2 innings con solo 2 hits, una base y 2 ponches en 86 lanzamientos, antes de salir por molestias en la pantorrilla derecha. El bullpen de Milwaukee mantuvo el control el resto del encuentro.
La ofensiva abrió en la segunda entrada con doblete de Brice Turang y sencillo productor de Cooper Pratt. En la quinta, Pratt y Garrett Mitchell ligaron imparables y David Hamilton impulsó la segunda carrera.
En la sexta llegaron dos más: Christian Yelich, golpeado, anotó con doblete de William Contreras, quien a su vez cruzó el plato con sacrificio de Pratt al jardín derecho.
Tampa Bay reaccionó en la novena con doblete de Chandler Simpson que impulsó a Liam Hicks, pero no alcanzó.
Con apellidos como Contreras, Chourio, Misiorowski, Turang, Bauers y Pratt, Milwaukee aseguró su primer título y comenzó una celebración histórica.