Ramón tenía dos días trabajando en la cuadrilla para Capufe

Omar Celiseo V.

Diario El Mundo

Maltrata.- Tres familias de San José de Esperanza están de luto. Otra vez la tragedia se volcó en el kilómetro 231+600, donde tres cruces fueron testigos del accidente donde murieron otros tres.

Hoy se colocarán tres nuevas cruces, de los jornaleros que ayer no llegaron a su trabajo de alto riesgo.

Ayer, varias mujeres, con tristeza y preocupación exigían a los federales el acceso, para ver quiénes eran los muertos que yacían tirados y cubiertos con una manta sobre la carretera.

Poco a poco las malas noticias llegaban y el llanto no se hizo esperar en aquel lugar, donde se respiraba tristeza y silencio, todo era murmullo, entre los curiosos que bajaron de sus vehículos y caminaron hasta el lugar del accidente.

Midiendo distancias se encontraba otra cuadrilla de Capufe, con la cabeza agachada y pensando que cualquiera de ellos puede sufrir un accidente como este.

“Ya no llegaron a su trabajo, entraban a las 8 de la mañana”, relata don Javier, quien dijo conocer a algunos de los accidentados, “el chavo Ramón tenía sólo dos días de haber entrado a trabajar, él quería sacar adelante a su familia, ya que su papá se fue a la Ciudad de México a trabajar”.

Don Javier, hombre de edad avanzada que aún trabaja todos los días en la reparación de caminos, vestía su sudadera amarilla de Capufe y a la distancia observa con la mirada perdida los trabajos de la Fiscalía para llevarse los cuerpos.