Perfil de un líder populista

Hands writing on old typewriter over wooden table background

L A   V O Z   E N    C O R T O

Octavio Rodríguez Pasquel Bravo

Más que razones exponer sentimientos que produzcan en el pueblo una especie de religión de la cual ser el mesías.

Identificarse con el pueblo que lo seguirá por escoger un segmento o varios de la sociedad como enemigos, aludiendo abusos que los poderosos les han cometido. Culparlos de la situación económica de los despojos que han sufrido.

Con estos argumentos siguen al líder entre más sea la pobreza y la ignorancia, no importando que no mejoren ni su estado económico o su bienestar, la causa por la que luchan debe ser más espiritual que material, aunque los resultados se vayan haciendo cada día más adversos.

No aceptar debate alguno pero si buscar tribuna en la cual explayarse, una de las características una confianza en sí mismo que no lo hace retroceder por más fracasos que confronte, hacer caso omiso de la antigua sentencia que es de sabios cambiar de opinión.

Hacer berrinches si se le contradice y ser enemigo acérrimo del que no coincida con sus opiniones, aun llevando a su país a la destrucción, sigue ciegamente sin importarle las adversidades.

Para el lector perspicaz ya se habrán dado cuenta que he estado describiendo a Adolfo Hitler que llevó a Alemania a una derrota colosal que para salvarla tuvieron sus antiguos enemigos, principalmente los estadounidenses con el Plan Marshall que a base de miles de millones de dólares y el trabajo indiscutible de un pueblo como el alemán.

Lo que escogió el Führer como enemigos de su raza aria fue a los judíos, a los intelectuales, recuérdese la quema de libros de autores avanzados y en general a los intelectuales y periodistas que se le oponían.

Se dice también que en lo personal y en pláticas con pocas personas era un ser anodino que en una tribuna se convertía en un león repitiendo mentiras para convertirlas en verdades.

En 1929 el ministro de relaciones exteriores dijo sobre Hitler: este hombre es un peligro para Alemania, tiene una retórica endiablada y un instinto excepcional para la psicología de masas, debemos detenerlo.

Parte de lo escrito lo tomé de una descripción de Laurence Rees y que después de haber hablado con psiquiatras y personas que trataron a Hitler que explica cómo y porqué arrastró a millones al abismo.

Cualquier semejanza con líderes populistas no es pura coincidencia, son igualitos.

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