Nuevo yacimiento tiene alta reserva

AVC Noticias

El director de Pemex, Octavio Romero Oropeza, indicó que el yacimiento de gas no asociado Lakach que se busca reactivar, está situado frente a las costas de Veracruz, en aguas profundas, y cuenta con una reserva de 900 mil millones de pies cúbicos del hidrocarburo, por lo que su reactivación va a ser posible gracias a la colaboración de los estados y de los órganos reguladores del gobierno.

El activo fue descubierto con la perforación y pruebas del pozo Lakach-1, cuya perforación inició el 10 de julio de 2006. El pozo resultó productor de gas húmedo.

Originalmente se planteó que el objetivo principal del proyecto estratégico de desarrollo Lakach era “reducir las importaciones de gas natural y gas natural licuado, como productor de gas húmedo; contribuyendo con el 6% a la producción nacional diaria de gas natural, con ello coadyuvará a garantizar la seguridad energética del país”.

Adicionalmente, la infraestructura de este proyecto serviría para la explotación de hidrocarburos de otros campos tales como Piklis, Nen y Kunah, con la posibilidad de acortar los tiempos entre descubrimiento y primera producción”, destacan.

Lakach fue considerado el primer campo de gas que se desarrollaría en aguas profundas y se presentó como una opción viable y atractiva para contribuir a incrementar la oferta de gas natural, ya que podría proporcionar hasta 400 millones de pies cúbicos diarios como producción máxima al mercado nacional.

Firma de contrato con

la empresa Ica Fluor

En el evento también se realizó la firma de un contrato con la empresa Ica Fluor para la construcción de la planta coquizadora en la refinería de Salina Cruz, en Oaxaca, por un monto de tres mil 18 millones de dólares.

“Esta obra es de gran relevancia porque dejaremos de producir combustóleo y estaremos incrementando la producción en 70 mil barriles diarios de gasolinas y diésel de bajo azufre”, precisó el director de Pemex

El funcionario de la paraestatal también dio a conocer que la adquisición de la refinería Deer Park, en Texas por parte de Pemex, fue una “gran decisión para el país”, ya que incrementó la producción de gasolinas y diésel, y adicionalmente, a seis meses de haber cerrado la operación se ha recuperado más de la mitad de la inversión.