Ya no son minoría los LGBTIQ+

Jessica Ignot

El Mundo de Orizaba

Miembros de la comunidad LGBTIQ+ dejaron de ser minoría; llamarlos así, es un acto de discriminación, señala Angélica, integrante del Colectivo Igualdad de Orizaba.

De acuerdo a datos de la primera Encuesta sobre Diversidad Sexual y de Género del INEGI, uno de cada 20 mexicanos se autoidentifican como parte de la comunidad LGBTIQ+; es decir, habría una comunidad de 5 millones de personas.

En el país, habría 2.4 millones de personas que se autodeclaran bisexuales; 1.7 millones como gay, homosexual o lesbiana; 519 mil personas se autodeclaran con orientación sexual distinta a bisexual, gay, homosexual o lesbiana, es decir, se consideran pansexual, demisexual o asexual. Además hay 909 mil personas que se autoidentifican con una identidad de género diversa.

Veracruz está dentro de las cinco entidades del país con más miembros de la comunidad LGBTIQ+, hay 308 mil ciudadanos mayores de 15 años que se identifican con esta comunidad, ocupando el tercer lugar nacional después de Estado de México y Ciudad de México.

Al respecto, Angélica Irasema Merino Sandoval, integrante del Colectivo Igualdad dijo que hoy en día, la comunidad LGBTIQ+ es una comunidad visible, que cuenta y que no es minoría.

Comenta que ser visibles ante una sociedad hoy les permite gozar de algunos derechos como cualquier otra persona heterosexual.

“Es bastante bueno que estemos censados porque así dejarán de pensar que somos minoría; realmente nunca hemos sido minoría pero por cuestiones laborales y otros motivos muchos de nosotros no salíamos a la luz, ahora que estamos como estadística de un censo podemos ver un número de cuántas pertenecemos a esta comunidad”, manifestó.

La activista consideró que decir que esta comunidad es minoría es un acto totalmente discriminatorio porque lo único que hacen es separarlos de una sociedad en la que viven y están inmersos como cualquier otra persona.

Indicó que en los últimos años se ha observado que más personas jóvenes empiezan a identificarse como parte de esta comunidad, y es gratificante ver que muchos de estos jóvenes ahora tienen el apoyo de sus familias principalmente de sus padres.

Anteriormente, la comunidad LGBTIQ+ ocultaban sus preferencias sexuales precisamente por miedo a la discriminación iniciando por el núcleo familiar.

En otros tiempos para poder tener una vida plena conforme a sus preferencias sexuales tenían que salir de sus casas y buscar vivir en otras ciudades en donde no fueran juzgados, ni discriminados.

Hoy que hay más apertura a la aceptación de personas diversas y que se empieza a entender que tienen derechos como cualquier persona heterosexual, se reduce esta discriminación y este riesgo al ser personas de la comunidad.