¡ Aguas con las aguas… no seamos indiferentes!

Por. Mtro. José Luis Spíndola Soler.
Asesor cultural SCM. Orizaba.
Con un origen que parte desde la edad media y persistió durante varios siglos en los países europeos y después traída a México en la época colonial, la expresión ¡ aguas!, se incorporó a nuestro léxico con una connotación diferente al sustantivo: aguas, convirtiéndose por el tono en que se emite en sinónimo de: cuidado, atención, prevención etc. El término aguas, tuvo su origen por la falta de un sistema de drenaje y el desconocimiento total de normas higiénicas pues lo más común era desechar el agua que se utilizaba en las casa para preparación de los alimentos, para el aseo personal e incluso para la realización de las necesidades fisiológicas por las noches en las famosas bacinicas, desechos que eran arrojados desde las ventanas hacia las calles, ocasionando áreas contaminadas y malolientes con la proliferación de enfermedades. En ocasiones se tenía consideración al peatón y antes de arrojar los desperdicios se gritaba: ¡agua va! con el fin de que no recibiera un baño nada agradable.
En la época colonial en nuestro país, persistió la costumbre de arrojar los desechos de esa manera y fue hasta el año de 1607, gracias a la energía del Virrey don Luis de Velasco que se inició la magna obra del desagüe del Valle de México; sin embargo, el vocablo fue trascendiendo a través de las generaciones y aun cuando ya no se arrojan los desechos, el vocablo lo seguimos usando con alguna de las connotaciones antes señaladas.
Hoy me voy a permitir emplear la expresión ¡aguas! Como significado de prevención y cuidado, pero añadiré algo más: ¡no seamos indiferentes! El propósito fundamental es llamar la atención sobre un grave problema que se está confrontando en algunos estados del norte del país en donde el vital líquido está causando serios estragos en la población pues no cuentan con el abastecimiento necesario y en muchos casos como ocurrió la semana anterior en Monterrey, se terminó el agua embotellada y quienes pudieron adquirirla lo hicieron a un sobre precio. Las acciones emprendidas por los gobiernos estatales y municipales no están dando inmediatos resultados pues la razón es muy simple NO HAY AGUA EN LAS PRESAS y la sequía aunada a las altas temperaturas complican más la situación. Pero no solamente la capital de Nuevo León está así, pues ya muchas ciudades reportan la escasez y el reparto de lo que se alcanza es por medio de carros cisternas otorgando lo indispensable. Delicado también es el caso de algunas de nuestras poblaciones vecinas las cuales por reparación de una red muy antigua están en un sistema de tandeo y con los consabidos trastornos por múltiples excavaciones.
Orizaba, la ciudad de las aguas alegres, (gracias a Dios y al trabajo constante y organizado de nuestras últimas administraciones municipales), no tiene ese problema (por ahora), sin embargo y esto no es nuevo, mucho se ha hablado acerca de que en un futuro no lejano, las guerras podrían ser por el agua y sí a ello sumamos el cambio climático, ya podemos imaginar el tipo de mundo que estamos heredando a las futuras generaciones por lo que es necesario no ser indiferentes a lo que ocurre en otras partes. Debemos tomar en consideración que la indiferencia y la inacción nos afectan porque desestructuran nuestra manera de comprender el mundo y las relaciones sociales lo cual nos genera incertidumbre y desasosiego y por ello aumenta la inseguridad personal.
Ahora bien, sí no está a nuestro alcance resolver los problemas que están aquejando a los habitantes de otras ciudades, lo que sí podemos hacer, es ser más conscientes en el uso racional del agua y bastará con modificar algunos de los hábitos y cuidar este gran recurso que tenemos. Para ello, me permito sugerir los siguientes puntos: a) recolecta el agua fría de la regadera y úsala para regar plantas o limpiar pisos y banquetas. b) báñate en 5 minutos y cierra la llave mientras te enjabonas, c) Un vaso con agua es suficiente para lavarte los dientes. d) Lava la ropa con carga completa en la lavadora, e) Lava los vegetales y las frutas en un recipiente con agua, f) Enjabona primero los trastes sucios con la llave cerrada y después enjuágalos rápidamente, g) Lava tu auto, cochera y banquetas con cubeta, NO con manguera, h) Llena una botella de 600 ml y deposítala en el tanque del sanitario y así consumir menos agua en las descargas.
El problema de la escasez de agua no es únicamente de México, ya que de acuerdo con la ONU en 2019 2,200 millones de personas en el mundo, adolecian del vital líquido, por ello es que debemos ser conscientes de lo que disfrutamos y cuidar al máximo su consumo. No podemos, ni debemos ser indiferentes ante los problemas que aquejan a la humanidad, pues la indiferencia ante el dolor del prójimo es repugnante. Y así como no podemos ser indiferentes ante esta situación y la empecemos a ver como algo normal perdiendo nuestra capacidad de asombro, tal como ha pasado con los asesinatos, secuestros, extorsiones, las cuáles en su inicio asombraban, ahora han pasado a ser parte de las estadísticas y eso es terrible, como enterarnos con la mayor naturalidad que mayo ha sido el mes más violento pues hubo múltiples asesinatos y surgen las comparaciones con otros gobiernos como sí se estuviese compitiendo por un trofeo.
Tantos asesinatos tal pareciera que ya no son importantes y sin embargo, corresponden a miles de hogares, o lo que ocurrió la semana pasada con el linchamiento del joven abogado en el estado de Puebla y el martes con el asesinato de dos sacerdotes Jesuitas en el estado de Chihuahua y es por ello que les invito a no ser indiferentes ante estos graves problemas, suplicándoles tal como lo expresó Mercedes Sosa en la letra de su canción que dice así y a continuación transcribo y con esto concluyo:
“Solo le pido a Dios, que el dolor no me sea indiferente
Que la reseca muerte no me encuentre vacía y sola sin haber hecho lo suficiente
Solo le pido a Dios, que lo injusto no me sea indiferente
Solo le pido a Dios, que la guerra no me sea indiferente
Es un monstruo grande y pisa fuerte toda la pobre inocencia de la gente
Solo le pido a Dios, que el engaño no me sea indiferente
Sí un traidor puede más que unos cuantos
Que esos cuantos no lo olviden fácilmente”