Nos estamos secando

Las sequías se encuentran entre las mayores amenazas para el desarrollo sostenible y en México las cosas se ponen delicadas, más ante un panorama de poca lluvia para este 2022

Aylin R. Jiménez
El Mundo de Orizaba
Las sequías se encuentran entre las mayores amenazas para el desarrollo sostenible, especialmente en los países en desarrollo, aunque bien es cierto que cada vez son más las naciones ricas afectadas. De hecho, las previsiones estiman que para 2050 las sequías afectan a más de las tres cuartas partes de la población mundial.
El número y la duración de las sequías han aumentado un 29 por ciento desde 2000 y, a día de hoy, hay más de 2300 millones de personas que sufren problemas a causa de la escasez de agua. Se trata de unas cifras crecientes y preocupantes, máxime considerando que uno de cada cuatro niños en el mundo se verán afectados por este fenómeno de aquí a 2040 (UNICEF). Ningún país es inmune a la sequía.
La desertificación es el proceso por el cual disminuye y finalmente desaparece la vegetación en las zonas secas es decir, en tierras áridas y semiáridas, como las zonas de pastizales o de matorrales.
El concepto no se refiere a la expansión física de los desiertos existentes, sino a los diversos procesos que amenazan con convertir en desiertos ecosistemas que actualmente no lo son.

En el estado
Este 2022 en Veracruz ha caído 50 por ciento menos lluvia de la que en promedio debería registrarse en esta época.
Hasta el pasado 19 de mayo el déficit de lluvias registrado en el estado es del 50 por ciento con 184.7 milímetros. Expuso que esto significa que este 2022 es el segundo año más seco desde 1981, según los registros de la Conagua.
Seguro que defina la Comisión Nacional, el más seco fue 2019, cuando 211 municipios llegaron a tener algún grado de sequía.
Actualmente según la información del Monitor de Sequía del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) hay 78 municipios veracruzanos con algún grado de sequía, de esa cifra 52 presentan sequía morterada y 26 sequía severa.
La falta de lluvias afecta en mayor medida a las regiones del norte y sur de la entidad, sobre todo en las cuencas del Pánuco, el Coatzacoalcos y el Papaloapan.
A pesar de que en las últimas semanas se han presentado lluvias, el 2022 se mantiene como el segundo año más seco desde 1981.

Los factores
Las causas de una sequía involucran factores naturales y antropogénicos. Normalmente, la causa principal de toda sequía es la escasez de precipitaciones pluviales (sequía meteorológica) lo que deriva en una insuficiencia de recursos hídricos (sequía hidrológica) necesarios para abastecer la demanda existente.
Las causas de la sequía se agrupan en:
Origen natural: representadas por las modificaciones en los patrones de la circulación atmosférica, las variaciones en la actividad solar y los fenómenos de interacción entre el océano y la atmósfera.
Origen antropogénico: el calentamiento del planeta actual se atribuye en cierta medida a las actividades humanas, como la quema de combustibles fósiles, la degradación ambiental deforestación, degradación del suelo y desertificación y la alteración de los sistemas ecológicos naturales.

Las causas de desertificación
Las principales actividades humanas que impulsan la desertificación son:
· La deforestación, cuyas causas van más allá de la mera tala de árboles, que incrementa el riesgo de incendios, entre otros.
· Las malas prácticas agrícolas, desde cosechas sin rotación a suelos desprotegidos o al uso de fertilizantes y plaguicidas químicos, etc.
· La sobreexplotación de recursos naturales como consecuencia, por ejemplo, de una gestión irresponsable de la vegetación o del agua.
· Las malas prácticas ganaderas, como el sobrepastoreo, que erosionan gravemente la tierra e impiden la regeneración de la vegetación.

Las afectaciones de desertificación
Las tierras áridas cubren, aproximadamente, la mitad de la superficie terrestre libre de hielo y muchas de ellas pertenecen a los países más pobres del mundo, lo que agrava las consecuencias:
1. La pérdida de biodiversidad al empeorar las condiciones de vida de muchas especies.
2. La inseguridad alimentaria por la pérdida de cosechas o la disminución de sus rendimientos.
3. La pérdida de la cubierta vegetal y por tanto, de alimento para el ganado y el ser humano.
4. El aumento del riesgo de aparición de enfermedades que pueden ser provocadas por virus, bacterias, parásitos y hongos como el COVID-19.
5. La pérdida de masa forestal.
6. La disminución de las reservas de agua potable por la pérdida de acuíferos.

Afectaciones generales
Las condiciones de sequía grave pueden afectar negativamente la calidad del aire. Durante las sequías, hay un riesgo mayor de incendios forestales y tormentas de arena.
La materia particulada suspendida en el aire por estos eventos puede irritar los conductos bronquiales y los pulmones.
Esto puede empeorar las enfermedades respiratorias crónicas y aumentar el riesgo de infecciones respiratorias como la bronquitis y la neumonía.

Las posibles implicaciones de las sequías para la salud pública incluyen las siguientes:
· Cantidad y calidad del agua potable afectadas
· Aumento de riesgos al realizar actividades recreativas
· Efectos en la calidad del aire
· Peores condiciones de vida relacionadas con la energía, calidad del aire, situación sanitaria y de higiene
· Efectos en la salud mental relacionados con pérdidas económicas y laborales
· Alimentación y nutrición afectadas
· Aumento de la incidencia de enfermedades y afecciones

DATO
Muchos
Según la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación, la vida de 250 millones de personas ya se ve afectada por la desertificación y hasta 135 millones podrían verse obligadas a desplazarse (migraciones climáticas) por esta razón en 2045, lo que la convierte en uno de los problemas medioambientales más graves a los que se enfrenta la humanidad.

Estrategia
México ha desarrollado una estrategia multisectorial de prevención y control de la desertificación, que articula 38 programas federales que inciden directa e indirectamente en su control, siendo el Programa Nacional Forestal (PRONAFOR) uno de los más destacados al promover la productividad ecosistémica de los terrenos forestales.

El combate
Es por eso que cada 17 de junio celebramos el Día Mundial para Combatir la Desertificación y la Sequía con el fin de concienciar acerca de las iniciativas internacionales para combatir estos fenómenos. Esta fecha nos brinda una oportunidad única para recordar que se puede neutralizar la degradación de las tierras mediante la búsqueda de soluciones, con una firme participación de la comunidad y cooperación a todos los niveles.