La importancia de la luz

Gracias a la luz hay grandes avances en la ciencia, la salud, la cultura y el arte, la educación y el desarrollo sostenible

Aylin R. Jiménez

El Mundo de Orizaba

La luz juega un papel central en nuestras vidas. En el nivel más fundamental, a través de la fotosíntesis, la luz está en el origen de la vida misma. El estudio de la luz ha dado lugar a prometedoras fuentes de energía alternativas, avances médicos que salvan vidas en la tecnología de diagnóstico y tratamientos.

El Día Internacional de la Luz celebra el papel de la luz en la ciencia, la cultura y el arte, la educación y el desarrollo sostenible, y en campos tan diversos como la medicina, las comunicaciones y la energía.

Los fenómenos

El fenómeno lumínico juega un papel fundamental en nuestra vida cotidiana, además de ser una disciplina imprescindible para la ciencia del siglo XXI, ya que ha revolucionado la medicina, ha abierto la comunicación a nivel global, y funge como importante vínculo de aspectos culturales, económicos, políticos y sociales.

El papel que juega la luz como parte fundamental del desarrollo de la humanidad es de vital importancia.

La luz ha estado en nuestras vidas desde el principio y ha progresado de la mano con la inteligencia humana que ha encontrado diferentes formas para adaptarla y usarla a nuestro favor, tanto en el ámbito científico como en el campo del arte. Reconocer su valor y su importancia, pretende ser uno de los motores que nos hagan ser más conscientes de sus efectos y su correcto uso.

¿Natural o artificial?

Las fuentes de luz pueden ser naturales o artificiales.

La luz natural proviene de la naturaleza como su nombre lo indica y el sol es la fuente más importante de luz y energía natural.

Una exposición moderada a la luz solar beneficia a los humanos, pues incrementa el nivel de energía y el metabolismo, impulsa el sistema inmune y ayuda a constituir la vitamina D.

Esta energía natural tiene el inconveniente de que no la podemos controlar, es impredecible, depende de varios factores, como es el tiempo, la estación del año, el clima.

La luz artificial sin embargo es aquella fuente producida por el ser humano. La principal son las bombillas o lámparas. Una ventaja de la luz artificial es que la podemos controlar a nuestra voluntad.

Con una adecuada iluminación sea natural o artificial, las personas pueden rendir más, mantener su estado de alerta, mejorar su sueño, influye en su estado de ánimo y por tanto su bienestar.

Los beneficios

El recibo de luz es uno de los principales gastos cuando llega fin de mes. Aunque las bombillas de luz son necesarias para iluminar espacios cerrados y poder realizar nuestras actividades de noche, la luz natural puede ayudarnos más de lo que creemos.

Si tenemos en cuenta que, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), pasamos hasta el 90 por ciento de nuestro tiempo en interiores, resulta importante empezar a aprovechar los beneficios de la luz natural para sentirnos más cómodos dentro de ellos.

·         La exposición a la luz natural de un hogar aporta muchos beneficios. Por un lado, elimina bacterias que crecen en ambientes oscuros y húmedos. Por el otro, influye directamente en nuestro estado de salud y nuestro ánimo.

·         Ayuda a reforzar nuestro sistema inmunológico, lo que significa que gozaremos de mejor salud. Hasta el punto que algunos estudios han demostrado que los pacientes hospitalizados en habitaciones con una buena luz natural, se recuperan antes.

·         Mejora nuestro reloj biológico, por lo que nos será más fácil conciliar el sueño, descansar mejor de noche, así como estar más alerta y atentos durante el día.

·         Optimiza la función cognitiva de nuestro cerebro. Por esto es tan aconsejable que los niños y jóvenes estudien en espacios con una buena luz natural.

·         Aumenta la producción de serotonina, lo que nos hace sentirnos bien, estar de mejor humor y sentirnos más vitales.

·         Mejora la salud visual, reduciendo la fatiga ocular y apreciando mejor la tridimensionalidad de los objetos y la definición de las gamas de colores.

·         Aporta una sensación de bienestar y confort, que ayuda a combatir el estrés y el cansancio.

·         Nos proporciona vitalidad y alegría combatiendo la depresión y la apatía.

·         No se debe pagar por ella.

En consecuencia, una mala iluminación puede causar cansancio, estrés, dolor de cabeza, fatiga ocular, insomnio, estados depresivos, problemas de concentración.

Si pensamos que la mayoría de nosotros pasamos más del ochenta por ciento de nuestras vidas en el interior de un edificio, nos daremos cuenta de la importancia y los beneficios de la luz natural.

Los beneficios

Desde su invención hace más de un siglo, la energía eléctrica ha traído luz donde antes no la había. La evolución de las fuentes lumínicas de entonces a nuestros días ha sido continua generando diversos tipos de luz artificial.

Frente al dinamismo de la luz natural, podemos afirmar que la principal ventaja de la luz artificial es que se puede controlar.

Podemos encenderla, apagarla, regular su intensidad, elegir el tono, el color, su intensidad, redireccionarla y hacerla más o menos dinámica.

La iluminación artificial ha de plantearse teniendo en cuenta los siguientes aspectos previos:

·         La luz natural existente.

·         El uso del espacio para que haya una visibilidad adecuada.

·         El ambiente que se quiere crear.

·         Que se pueda controlar y regular con facilidad.

·         Que sea eficiente, que se consuma la energía que se necesita, sin excesos ni carencias.