Amenaza el fuego la biodiversidad

El incendio de Tlaquilpa aún no ha podido ser controlador al 100%, pero el daño que ya ha causado es incalculable, al igual que el ocasionado por el fuego en otros cinco municipios de la región

Yamilet Gámez
El Mundo de Orizaba

Región.- La Secretaría de Protección Civil de Veracruz informó que hasta la tarde de ayer, el incendio forestal en Tlaquilpa lleva un 70% de control y 55% de liquidación en el predio Cacalotécatl, paraje Huizalacatla Loma. En el punto se encuentran 66 elementos de Sedena, Conafor, Sedema, PC estatal y municipal, así como brigadistas de la comunidad.
Además autoridades locales de Tlaquilpa informaron que se sumaron más elementos de las distintas corporaciones municipales para controlar el incendio, se está controlando la parte más alta del cerro de Tepenacaxtla. Decenas de hombres y mujeres se encuentran trabajando para mitigar esta catástrofe natural; además de hacer un reconocimiento público a todos aquellos vecinos de Tequila, San Andrés Tenejapan, Astacinga, Atlahuilco y San Juan Texhuacan que se han unido a las labores para controlar el voraz incendio forestal que amenaza la flora y fauna de dicho cerro.

Reportan muerte
de varias especies
En lo que va del año, se han registrado incendios forestales en los municipios de Acultzingo, Maltrata, Ciudad Mendoza, Nogales, La Perla y Tlaquilpa, este último no ha podido ser controlado, en conjunto suman más de 270 hectáreas perdidas e infinidad de fauna afectada.
Armadillos, zorro gris, venado temazate, tigrillo, entre otros mamíferos, aves y reptiles, habitan en esta región, informó el biólogo Jair Peña Serrano, todos amenazados por el fuego y perdida de su hábitat.
Quiénes han estado combatiendo los incendios, han compartido fotografías de los animales que han parecido a consecuencia del fuego, son imágenes crudas, que muestran el alcance del daño que el ser humano puede causar a la naturaleza, ya que muchos de estos incendios son provocados.
“Es preocupante lo que esta pasando, seguramente hay especies que ni siquiera sabíamos que habitaban en estas zonas, estos incendios obligan a las especies a migrar a zonas más altas o más bajos, surgiendo el conflicto territorial entre el hombre y la fauna”.
Cuando se registran un incendió, se da a conocer el número de hectáreas afectadas sobre la pérdida de especies de árboles maderables, sin embargo, sobre los daños a la fauna poco se destaca.
“Se corta abruptamente el crecimiento poblacional de la fauna, se corre el riesgo de que las especies desaparezcan localmente, su capacidad reproductiva es afectada”.
Esto trae otras consecuencias, plagas pueden comenzar a surgir ante la falta de depredadores, lo que puede poner en riesgo los cultivos que son atraídos por diferentes especies al no existir aquellas que fungen como controladores de plagas, poniendo el riesgo el balance ecológico.
“Las selvas tardan unos 100 a 150 años en recuperarse de un incendio, los bosques unos 20 a 40 años solo para la recuperación vegetal, hablando de la fauna, tarda más porque hay muchas especies que no se adaptan a la vegetación primaria, sobreviven a partir de la vegetación secundaria”, aseguró el biológo Jair Peña.

Urge intervención de todos
Son mínimas las acciones para prevenir incendios, por parte de las autoridades, en ocasiones no cuentan con herramientas tanto para prevenir como para combatir el fugo.
De hecho, es más evidente la participación de los grupos ciudadanos ambientalistas, de voluntario qué acuden a combatir estos incendios, no obstante, tanto por ciudadanos como por autoridades, se nota una apatía.
En algunos casos las autoridades, se niegan a conformar brigadas de empleo temporal para los trabajos de combate al fuego, son mínimos los recursos que invierten para tener herramientas de trabajo, y ni hablar de la capacitación en el combate al fuego, lo cual es importante para evitar poner en riesgo la vida de los combatientes.
“Es ahí donde las autoridades tienen que invertir más en recursos, sabemos que está Conafor y otras dependencias pero no es suficiente, porque muchas veces se trabaja en zonas inaccesibles, qué sumadas las condiciones climáticas se dificulta combatir el fuego, se vuelve peligroso”.
Destacó que la región cuenta con una reservar ecológica importante, sin embargo, es una zona susceptible, por lo que se debe tener mayor preocupación para evitar afectaciones a la flora yla fauna.