Es Valentina Urbano, profeta en su tierra

La maestra y escritora, originaria de Santa Ana Atzacan recibió de manos del alcalde
de este municipio, un reconocimiento a su obra al ser nombrada Promotora Cultural

Yamilet Gámez
El Mundo de Orizaba

Santa Ana Atzacan.- Recibe reconocimiento honorífico la escritora Valentina Urbano Coronado por autoridades de este municipio, sus cuentos han sido galardonados a nivel internacional.
Valentina Hipólita Urbano Coronado, recibió de manos del presidente municipal de Santa Ana Atzacan, Mario Alberto Vargas Amador, un nombramiento honorífico como Promotora de la Cultura de este lugar.
La finalidad es que a través de sus letras siga fomentando la cultura, el arte y las letras entre las nuevas generaciones, además de poner en alto el municipio y el estado de Veracruz en sus participaciones nacionales e internacionales, ya que desde hace algunos años ha participado en Ferias del Libro en otros países de Latinoamérica.
La escritora participará en el noveno encuentro internacional de las artes “Mujeres de Edén que Reverdecen con la Palabra” que se llevará a cabo del 22 al 30 de mayo en Paraíso, Tabasco.
En este encuentro participan escritores, artistas plásticos, músicos, poetas de México y otros países, presente ahí estará la escritora Valentina, representando al estado de Veracruz y al municipio de Atzacan.
“El Zapato Mágico” y “El Violinista”, son los dos cuentos de la autoría de Valentina Urbano que estan galardonados en los países de Italia, Brasil y Colombia y que quedaran en la antología del noveno Encuentro Internacional de las Artes “Mujeres de Edén que Reverdecen con la Palabra”.
Valentina ademas de ser una escritora creativa y entusiasta, es una destacada narradora, con su voz y logra trasladarte al mundo donde las letras cobran vida y crean mágicos personajes.
“El gato que dormía en el zapato y brincaba como un sapo, su cuello era como un de un pato, pero se acomodando en el zapato que era mágico, en su interior, un gran salón que estaba con un fiestón con un danzón, el ritmo era como de un camaleón, pequeño como un ratón.
De un brinco, el gato despertó, que roncaba como un camión, hasta que el sillón era el camión de aquel gato dormilón”, Valentina Urbano.