‘Todo trabajo debe ser honrado’

Ana De la Luz

El Mundo de Córdoba

Ser mamá implica una serie de sacrificios, pero la recompensa es ver a los hijos creciendo sanos, siendo buenos estudiantes y convertirse en hombres y mujeres con valores bien cimentados, consideró Rosa Isela Cano Carrillo, de 50 años, quien divide su tiempo entre ser madre, jefa de familia y taxista.

En esta fecha especial para las mujeres que han dado vida desde su vientre, Rosa Isela compartió lo que para ella significa ser madre.

Vecina de la colonia Santa Leticia, la mujer detalló que hace unos siete meses comenzó a ser parte del gremio taxista, obligada por la necesidad de llevar un ingreso a su familia que la conforman sus cuatro hijos.

“He trabajado en varias cosas, pues yo he criado sola a mis hijos: un joven de 26, otro de 20, una niña de ocho años y un niño de siete. Tres de ellos todavía estudian, uno de ellos ya es profesionista. El papá se fue a Estados Unidos, hizo su vida y a mí me ha tocado sacarlos adelante”, señaló.

Cano Carrillo indicó que ha trabajado en la central, en casas, en oficina. Fue a trabajar con una familia en un negocio, cuando el chofer del taxi que también es de ellos, se fue y a ella le ofrecieron la oportunidad de conducirlo.

“Siempre he sabido manejar; mi papá es trailero; mis hermanos manejan autobuses, carros de pasaje y pues la verdad mucha gente piensa que manejar el taxi es sacar mucho dinero, pero la verdad cuesta mucho, porque hay que levantarse desde temprano y hasta en la noche”, expresó.

Un reto que vale la pena

Desde los últimos siete meses, Rosa Isela conduce el taxi con número económico 1129, cuyo sitio se encuentra en conocida plaza comercial. Para ella, como otras de sus compañeras, cada día tiene que levantarse desde temprano; lleva a sus hijos a la escuela, hace la comida, comienza a trabajar y regresa a la hora de la comida y a la cena.

“Prácticamente no hay tiempo para mí, se puede decir. Gracias a Dios no tengo ninguna enfermedad crónica y siempre me ha gustado superarme. Estudié para auxiliar de Enfermería; estudié para dar rehabilitación, masajes terapéuticos. A mí siempre me ha gustado aprender de todo para poder trabajar en cualquiera cosa”, dijo.

Ahora, Rosa Isela enfrenta el reto de llevar con bien a sus clientes, por la responsabilidad que implica como medio de transporte público.

Sin embargo, también tiene la responsiva de autocuidarse, pues sus hijos más pequeños de manera frecuente le llaman pues les preocupa que pueda pasarle algo, al considerar que es Veracruz uno de los estados de mayor peligro para casi todos.

“Tengo a mis niños pequeños que dependen de mí: me llaman y me dicen: “Mamá quiero estar contigo ¿ya vienes?; Quiero estar contigo, quiero jugar”, y eso me parte el corazón porque aquí me piden una cuenta que debo entregar; debo sacar para la gasolina y para mí”, expresó.

La entrevistada reveló que por ahora sólo ha quedado en sustos los intentos de agresión de alguna manera, por ello, cada mañana se despierta agradeciendo a Dios por la vida y se encomienda en sus manos para que pueda regresar sana y salva a casa, sin algún problema.

“Siempre he dicho que todo trabajo debe ser honrado. Un día me encontré una cartera, sin dinero, pero con tarjetas y fui hasta el domicilio de la persona para entregársela. Me han dado dinero de más y lo regresé, lo que me ha dejado una buena satisfacción”, dijo.

Así, Rosa Isela compartió que, para ella, sus hijos son la razón por la que su corazón está lleno de amor y de orgullo, por verlos crecer. Ahora espera que los cuatro sean personas de bien y que se sientan orgullosos de que ella sea su mamá.

¡Felicidades!

Las frases:

“A las mujeres les digo que nunca deben darse por vencidas porque hay quienes aún con hijos toman malas decisiones. Los hijos son el motor nuestro y nos dan la fuerza para seguir adelante”.

“Hay mujeres con hijos que toman caminos fáciles, pero hay trabajo honesto para sacarlos adelante. Aunque sea barriendo o limpiando, siempre habrá trabajo, a mí se me presentó manejando un taxi”.

Mis hijos me llaman y me dicen: “Mamá quiero estar contigo ¿ya vienes?; Quiero estar contigo, quiero jugar”, y eso me parte el corazón porque aquí me piden una cuenta que debo entregar; debo sacar para la gasolina y para mí”

Rosa Isela Cano Trujillo

Taxista