En pie de guerra por su familia

Fidel Urbano G.
El Mundo de Córdoba

REGIÓN.- La señora Ángela Flores Martínez trabajó muy duro desde joven para formar un patrimonio y sacar adelante a sus dos hijos, actualmente lleva 6 años que enviudó pero eso no la ha alejado de su responsabilidad como madre a pesar de que sus hijos ya han formado su propia familia.
Ángela tiene 68 años de edad, desde Joven se desempeñó en diferentes áreas para poder llevar el sustento a casa y así ayudar con el crecimiento de sus hijos, ella estudió la carrera técnica de secretaria ejecutiva y posteriormente trabajó en la empresa Pensión Navarro durante casi 10 años, también al Instituto Mexicano del Café por 3 años y en la distribuidora Balseca por 20 años, todas ellas en la ciudad de Córdoba.
Mientras que en su matrimonio duró 44 años casada por las dos leyes con Raymundo Romero Ávila quién lamentablemente desde hace 6 años descansa en paz, con él formaron su familia y procrearon dos hijos, José Manuel de 44 años y César Alejandro Romero Flores de 46.
Ahora ellos también ya formaron su propia familia y le han dado tres nietos, señaló que la vida en su época también fue difícil, pues aunque trabajaban los dos, económicamente tuvieron que buscar siempre lo mejor para darles una vida pero sobre todo un futuro feliz a sus dos hijos.
Aunque los dos trabajaron, nunca descuidaron a su familia, basada en valores como la humildad, el respeto, la moralidad y tener presente siempre la fe en Dios para poder salir adelante, ella les envió mensaje a todas aquellas madres jóvenes para recordar hoy en su día especial que nunca dejen solos a sus hijos.
“Siempre orientarlos por los buenos caminos, dándoles el ejemplo de lucha, de bienestar, hay que crear cimientos de vida para que ellos no se sientan solos y tomen malos caminos, que sepan que la familia es el pilar importante de una sociedad, además de que una madre no solo se le recuerda por un día sino que se le recuerda y lo es los 365 días del año”, explicó Ángela Flores.
Pero también los hijos jamás dejar a su suerte a los padres, tenerlos siempre presentes y demostrarse cariño mutuamente, hoy día tenemos una vida muy agitada, pero con respeto a los mayores, a la vida, a la educación, informaremos una sociedad con mejores valores en rectitud qué conlleve a que los hijos se formen en el camino del bien.
Concluyó que desde pequeña cuando ella trabajó al lado de su esposo, tuvieron muchas privaciones, pero formaron hijos de bien uno de ellos es maestro y el otro ingeniero mecánico, por lo que no lamenta su vida de joven, sino al contrario reconoce el esfuerzo que tuvo al lado de su esposo para lograr la meta anhelada deformar a buenos hijos.