La crónica del príncipe rumano

Hands writing on old typewriter over wooden table background

DESDE EL PORTAL

 

Marcela Prado Revuelta

Había una vez un Príncipe Rumano, radicado en París, que se llamó George Bibescu, quien, para estar “a la moda”, decidió viajar a México con las tropas francesas que encabezó otro noble, Charles Ferdinand Latrille, Conde de Lorencez, en 1862, cuando Inglaterra, Francia y España deciden invadir nuestro País, a causa de un decreto de Benito Juárez, quien decidió no pagar la deuda externa. A Inglaterra se le debían 69 millones, a España 9 milloncitos y a Francia dos miserables millones de pesos.
(Inglaterra y Francia aceptan el Tratado de la Soledad, gracias a Manuel Doblado y se retiran. Pero Francia decide seguir la invasión… Así le fue).
El guapo Príncipe Rumano, (imagino que era guapo, porque así dicen todos los cuentos de hadas), escribe sus experiencias con las tropas francesas. El libro se llama “Hacia México 1862, batalla y retirada de los seis mil”, escrito en francés y publicado en París en 1887. Posteriormente, fue traducido al rumano y a otros idiomas. Lo tuve en mis manos, cuando Bogdan Visan, periodista rumano, de Radio Rumania, estuvo en México en 2012, en el 150 Aniversario de la Batalla de Puebla.
Bogdan Visan, becado por Radio Educación y la Secretaría de Relaciones Exteriores de México, realiza el recorrido que hizo el Príncipe Rumano de nuestro cuento y, finalmente, me toca el honor de acompañar a Bogdan a la presentación del libro en La Casa de la Cultura de Córdoba, en el 2012, invitada por el maestro Raúl Tovar y por invitación de la SRE de México, cuando Bogdan nos cuenta la historia.
¡Juro que el libro no menciona a Lázaro Cárdenas!. Lo juro por el osito Bimbo.
(Fui feliz, porque el Maestro De la Mora, en ese momento Cronista de la Ciudad de Córdoba, confirma que en el Centenario de la Batalla de Puebla, el 5 de mayo de 1962, cuando yo tenía apenas 16 miserables años, me toca el Discurso Oficial en la ceremonia organizada por el Cabildo que encabezaba el poeta, Lic. Rafael Espinoza Flores).
Pues a causa de este 160 Aniversario de la Batalla de Puebla, he tenido que rehacer toda la Historia Patria que me enseñaron desde la Primaria, después de escuchar a los Alcaldes y Gobernadores, (no sé por qué carajo les pongo mayúsculas), que están seguros de que Lázaro Cárdenas encabezó aquella Batalla, que, además, fue “contra los españoles”, según afirmó el “exoftálmico ignorante”, lo que me dio un patatús de órdago, incluyendo el “despeinado” de la NO primera dama, (con minúsculas), quien, cuando menos, no llevó huaraches de “los pueblos originarios” a la ceremonia en la Casa Blanca. Digo.
Poseo, por mi fortuna, una biblioteca tantito respetable, en que predominan los libros de Historia, Arte y Literatura, mis temas favoritos.
Pero mi “provecta edad” no me impide consultar también las redes, (mis nietos me han enseñado), donde pude constatar la extensísima bibliografía que existe sobre La Batalla de Puebla. No tengo todos los textos. No he leído todos. Pero si una buena cantidad de ellos. Para eso están, primero, las Escuelas Primarias y luego las Bibliotecas, también digo. (Ahorita ando investigando si ciertos alcaldes y ciertos gobernadores pasaron por la escuela primaria y, en dado caso, aprobaron. Aún no lo sé. Luego les digo).
Ustedes y yo tenemos la culpa y la responsabilidad de todo esto. Primero, si votó o nó votó en aquellas nefastas elecciones que nos tienen a la miseria. Segundo, porque no estamos haciendo gran cosa cuando no sólo nos están cambiando el Presente, sino también el Pasado, carajo.
(Y es claro que, del Día de la Madre, ¡ni madres!. Fue un invento de Rafael Alducín, en ese momento dueño de “Excelsior”, quien se inventó el Día de la Madre el 10 de Mayo de 1922, hace 100 años, como una réplica a un “movimiento feminista intolerable”, el voto a la mujer, que se dio primero en el sur de México. Es otra historia).
Y me disculparán, pero estoy arreglando mis libros de Historia Patria, de la Primaria, porque estaban equivocados.
He dicho.