Recuperan sus prendas el 50% de pignorantes

Jessica Ignot

El Mundo de Orizaba

Sólo el 50 por ciento de las personas que acuden a empeñar, logran recuperar sus prendas; los altos intereses que cobran las casas de empeño propicia que la gente no pueda pagar y dejan perder sus pertenencias.

Estos negocios aprovechan esa situación y ponen a la venta los productos que sacaron, pero los ponen a la venta al doble del monto prestado.

De esta forma, las casas de empeño obtienen ganancias porque sólo prestan el 25 por ciento del valor de la prenda, y si la persona no la recupera, la ponen a la venta al 50 por ciento de su valor, es decir, al doble de lo que prestaron a su dueño original.

Lo anterior fue dado a conocer por David Rojas González, delegado de la Unión Zapatista en Apoyo a Deudores (Uzade), quien destacó que las familias empeñan diversos artículos como herramientas de trabajo, juguetes e incluso celulares, a fin de poder tener un recurso, que les permita salir de algún apuro económico que tengan en ese momento.

El hecho de que los negocios prendarios reciban diversos artículos, ha permitido que más gente ocupe esta forma de tener dinero, aunque desafortunadamente, de los pignorantes que hacen alguna operación no logra recuperar sus prendas.

Por otra parte, algunos renuevan su boleta una o dos veces, pero al ver que ya no pueden sacar su artículo prefieren perderla.

Es aquí cuando las casas de empeño aprovechan para vender el producto al doble de lo que prestaron por él.

Para saber:

La Profeco informó que si una persona no pudo refrendar o desempeñar su prenda y ésta fue vendida por la casa de empeño, existe la posibilidad de que recupere dinero siendo acreedor a un remanente.

El remanente se refiere a la cantidad de dinero que puede recibir el consumidor, luego de haber perdido la oportunidad de refrendar o desempeñar su prenda y que al ser vendida, por la casa de empeño, en el periodo de comercialización tuvo un excedente, es decir que el precio de venta es mayor al monto del préstamo, intereses, costos y comisiones que se hayan generado. Dicho excedente es una utilidad, conocida también como demasía, que le pertenece al consumidor.

El remanente o demasía se da si el pago del refrendo o desempeño no se realizó dentro del plazo pactado en el contrato, el bien entregado en prenda -como garantía- se comercializa por lo que se puede presentar la hipótesis de que, una vez vendida la prenda, el monto de su venta rebase el del préstamo otorgado, los intereses y comisiones  generadas, por lo que la casa de empeño se encuentra obligada a entregar el remanente o demasía al consumidor.