El que siembra vientos recoge tempestades

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LA VOZ EN CORTO

 

Octavio Rodríguez Pasquel Bravo

López Obrador con sagacidad política y sus delirios de grandeza para pasar a la posteridad como un Prócer de la Patria escapa de la realidad engañándose o queriendo engañarnos soslayando la violencia incontrolable en el país, en las mañaneras agrede verbalmente periodistas, partidos políticos y a todo aquel que no piense como él y no enfrenta lo que al final de su mandato será un escenario de horror.
Aumentan con gran celeridad cifras nunca antes vistas de asesinatos de periodistas y de Presidentes Municipales, diputados y dirigentes políticos, aun después de haber terminado su gestión o sólo siendo Candidatos.
Los asesinatos han sido en pueblos y ciudades con poca resonancia pero el día que esto alcance personajes de la vida nacional, ojalá nunca ocurra, sería un baldón que caería directamente a la pésima actitud del Presidente.
Si en un momento, casi imposible, de lucidez comprendiera que el escenario de odio que ha estado alentando debía tenerlo muy preocupado por lo que pueda suceder que será de toda su responsabilidad.
Ha llamado traidores a la Patria, que es uno de los delitos que en nuestra legislación se castiga con más rigor, a los que solo votaron en contra de sus ideas.
No tomo en cuenta la morralla, los desechables como Mario Delgado Presidente Nacional de Morena, a la Secretaria General Citlalli Hernández Mora, al diputado del Partido del Trabajo Fernández Noroña con otros tantos de sus huestes que en el momento que les ordenara AMLO lo contrario, lanzarían loas a los que ahora denigran. Ellos no son pensantes son fieles y serviles receptores de órdenes, porros profesionales.

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