¡Felices 100 años, Doña Lucha!

Adoración Castelán
Diario El Mundo
En pasados días, Doña Luz María Rodríguez Vázquez cumplió nada más y nada menos que 100 años de vida, rodeada de la hermosa familia que logró formar y que hasta el día de hoy se muestran más que sorprendidos, agradecidos por la gran bendición que es tener aún día con día la presencia de su madre, Doña Lucha, como cariñosamente la han llamado siempre.
Nacida en la Ciudad de México, Doña Lucha llegó a radicar desde temprana edad a la estación de Omealca, Veracruz por decisión de sus padres. En Omealca se dedica al trabajo en una tienda que montó la familia con gran esfuerzo, y es así qu,e desde niña, se empieza a dedicar al comercio de abarrotes y la compra de café y frutas que sus padres exportaban a los Estados Unidos.
La simpatía de Doña Lucha la hizo siempre estar rodeada de muy buenos amigos, y fue en abril de 1947 que se decide casar con Don Rosendo Solís Cogco, con quién tuvo 6 hijos: Irma, Jesús, Arturo, Martha, Olivia y Rosendo, quienes tienen el corazón rebosando de amor por ver a su madre haber llegado a una edad que no cualquiera y verla feliz, muy amorosa y amigable como siempre.
Doña Lucha, hoy a sus 100 años, aparte de sus 6 hijos tiene 18 nietos, 16 bisnietos y 2 tataranietos. Las anécdotas que su familia cuenta sobre ella sobran, pues su don con la gente y su manera de ser, tan humana y servicial la hicieron muy querida.
“Mi mamá llegó a Córdoba en 1954 para que nosotros, sus hijos, estudiáramos aquí. Fue así que con esfuerzos abrió su tienda muy conocida hasta el día de hoy, ‘Abarrotes Lucha’, la cual ha permanecido ya por 68 años. Siempre recordamos que todos los días a las once de las noche llegaba un niño a tocar la puerta de la tienda y ella nos ‘obligaba’ a atender a aquel cliente, y justificaba al ‘impertinente’ niño diciendo que probablemente ese niño venia por algún medicamento, pues en su casa alguien tenía un dolor y que era nuestra obligación atender a esa necesidad, pero resultaba que cuando se le abría la puerta al niño, solo quería cinco centavos de dulces y entonces nos explicaba que tal vez ese niño estaba esperando a su padre todo el día para que le diera para comprar un dulce y que los que estaban adentro de la tienda tenían todo, pero él no. Así nos enseñó el espíritu de servicio que le ha caracterizado toda su vida”, nos cuentan sus hijos alegres.
Y es que, ¿cómo no estar feliz con 100 años de la presencia de su madre? Fue por eso que, con un festejo en el jardín de su hogar, Doña Lucha recibió a su familia el pasado 5 de marzo para ser festejada por su centenario, agradecida, ante todo, con Dios; Doña Lucha recibió al Padre Abrahán García Hernández, quien guió el evento religioso y las plegarias fueron elevadas para pedir más salud y felicidad para la festejada al lado por supuesto de la gran familia que ha formado.
De parte de todos sus seres queridos y gente que la ha llegado a conocer no queda más que desear que Doña Lucha siga viviendo para llenar de alegría a todos a su al rededor. ¡Enhorabuena Doña Lucha!