¿Ejercicio y Covid?

Agencias
La tos y el escurrimiento nasal no ceden, el dolor de garganta es intenso y la fiebre va en aumento. Una prueba le confirma que tiene Covid-19, y entre todas sus inquietudes una le agobia más: “¿Entonces ya no puedo salir a correr?”.
Como intentando justificar el irrefrenable ímpetu atlético, de pronto piensa: ¿Acaso hacer ejercicio no es una recomendación para mejorar la salud?
Definitivamente, la práctica regular de actividad física a diferentes volúmenes beneficia el sistema inmune, además de ser un factor preventivo y terapéutico de muchas patologías de riesgo cardiovascular.
Pero una infección por SARS-CoV-2 no es poca cosa para el organismo, que enfrenta múltiples efectos y secuelas de corte sistémico más que sólo respiratorio.
Quizá por ello los especialistas no coinciden en una opinión única respecto a los beneficios o el perjuicio de hacer ejercicio durante un contagio de Covid-19.
“Puesto que no sabemos las consecuencias a largo plazo, lo mejor aún es mantener reposo moderado inclusive cuando las manifestaciones (de la enfermedad) son leves.
Por lo mismo, el ejercicio deberá empezar paulatinamente, al menos una semana después de la recuperación”, sugiere, por un lado, el infectólogo Alejandro Macías.
Por otra parte, los educadores físico deportivos españoles Ignacio Hernando e Ignacio Vázquez apuntan las virtudes de la práctica regular del ejercicio para reducir la inflamación crónica en el organismo de quienes se han contagiado.
Aunque, reconociendo que puede haber síntomas como debilidad muscular o fatiga, además de algunos riesgos, instan a bajarle a la intensidad.
“(El ejercicio) tiende a favorecer la recuperación, pero tenemos que tener en cuenta ciertas consideraciones, como la intensidad a la que realizamos la actividad, ya que si ésta es muy alta puede deprimir nuestro sistema inmune, generando el efecto contrario al deseado; además de las posibles afecciones cardíacas que podrían darse posteriormente y pueden verse agravadas por un exceso de intensidad.
“Debemos empezar con intensidades bajas, ya que el Covid provoca una gran pérdida en cuanto a la aptitud cardiorrespiratoria”, añaden los fundadores del canal de divulgación científica PíldoraBreve.
“En cuanto al entrenamiento de fuerza, usar cargas menores. Aquí consideramos muy importante escuchar a tu cuerpo y no probar cosas nuevas, evitando excesos y dándole pequeñas dosis de lo que ya conocía”.

Descanso largo
Asimismo, la especialista recuerda que puede haber casos de personas que desarrollen síndrome de Covid largo -o Long Covid-, con secuelas como fatiga crónica o dolor articular, por lo que ir a un ritmo más lento es necesario.
De hecho, los educadores físico deportivos españoles Ignacio Hernando e Ignacio Vázquez sugieren, antes de aventurarse de nuevo a la rutina física, hacerse un chequeo previo para verificar cualquier merma a la salud que haya dejado el paso del virus.
“En el caso que no haya síntomas en reposo durante siete días o se lleven 10 días desde el inicio de los mismos, lo más recomendable sería hacerse una prueba de esfuerzo para descartar cualquier tipo de afección, tanto a nivel cardíaco como respiratorio, y si es necesario, algún tipo de prueba más específica que el médico considere”, indican.
Finalmente, para el caso de quienes tuvieron un cuadro clínico grave, la SMC señala que el momento ideal de regresar al ejercicio es mínimo después de dos semanas de ausencia de síntomas; sin embargo, si se ha documentado daño miocárdico, se deberá evitar la actividad de tres a seis meses.

Regreso sin esfuerzo
Contrario al debate sobre si ejercitarse o no en pleno cuadro infeccioso de Covid-19, retomar la actividad tras haberse recuperado siempre está recomendado, argumenta la Sociedad Mexicana de Cardiología (SMC) en un posicionamiento.
Sin embargo, acota, dependiendo el cuadro clínico padecido, especialmente en los casos graves con afectaciones de distinto tipo, la evaluación y prescripción previa al retorno al ejercicio o deporte debe ser guiada por personal médico experto en rehabilitación cardiopulmonar.
“De modo general, un paciente por lo demás sano con un curso autolimitado de Covid-19 que ha estado asintomático durante siete días puede comenzar a reanudar la actividad física al 50 por ciento del volumen previamente desarrollado”, se lee en el detallado estudio de la SMC.
La inmunóloga viral Vanessa López Guerrero coincide en que el retorno al ejercicio sea de manera lenta, gradual y escalonada, ya que normalmente se pierde condición física durante la inactividad.
“Muy probablemente haya que empezar poco a poco, sin deteriorarnos, sin forzar de más porque esto puede causar daño en nuestros tejidos”, previene la académica de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos, aconsejando que si antes se corría 5 kilómetros en 40 minutos, por ejemplo, se reduzca la distancia o la intensidad.
“Siempre hay que escuchar a nuestro cuerpo: si nos pide que paremos, paramos; no tratar de recuperar el tiempo perdido en uno o dos días. Eso puede ser contraproducente y hacer que la recuperación sea más tardía”.

No es recomendable
Precisamente por el gran esfuerzo por parte del cuerpo para reponerse de la infección, la inmunóloga viral Vanessa López Guerrero va a la segura y recomienda a las personas contagiadas abstenerse, preferentemente, de realizar actividad física extenuante.
“Cuando hay una infección viral, normalmente hay muerte de células infectadas, y esto es un costo energético para el cuerpo, que requiere del descanso para poder recuperar y restablecer estos tejidos, sobre todo en mucosas”, explica la profesora investigadora de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos.
“Entonces, no es para nada recomendable hacer ejercicio teniendo Covid”, remarca. “Si nosotros no le damos ese espacio a nuestro sistema inmune para recuperar y restablecer el equilibrio en nuestro cuerpo, muy probablemente nos vayamos a tardar más en recuperarnos”.
Esto no significa permanecer postrado mientras se padece el contagio, aclara López Guerrero, quien aconseja mantener cierta movilidad, como caminar dentro de la casa.
Algo similar a lo que el médico mexicano Joseph Varon hace con sus pacientes hospitalizados.
“Los levantamos de la cama, los ponemos a caminar, los esforzamos porque el ejercicio te ayuda mucho. Si no, luego terminan con dolores; imagínate la gente que termina en el hospital, con cuatro o cinco días de estar encamados, pues les duele todo.
“Yo soy muy agresivo en ese sentido, sí me gusta que se mueva la gente. Pero, obviamente, no vas a poner a los que tienen fiebre a hacer ejercicio”, subraya Varon.