Dañan a 3 municipios los desechos avícolas

Antonio Arragán

El Mundo de Córdoba

Región.- Los desechos que arrojan al Río Seco las granjas avícolas ubicadas casi a la entrada de Paraje Nuevo, en Amatlán de los Reyes, no sólo ponen en riesgo la salud de la población de los alrededores, sino a quienes habitan en localidades de la zona baja de Yanga y Cuitláhuac, cuyos habitantes han encontrado desechos de pollos que tiran al afluente y son arrastrados por la corriente.

El olor putrefacto que se se percibe cuando circulan automovilistas a la entrada del lugar San Rafael Río Seco, no sólo derivó en molestia para vecinos de los alrededores; ahora se extendió a otros puntos de Yanga donde se acumulan descargas de residuos de animales en descomposición, que tiran empleados de una granja.

De acuerdo a pobladores de las comunidades Mesillas y La Concha en el municipio de Yanga, por donde cruza este río, en los últimos días la corriente arrastró residuos de pollos muertos que se quedan acumulados en las orillas del afluente y provocan olores nauseabundos, que derivan en infecciones estomacales y plaga de moscas, denunciaron dueños de predios aledaños al río, quienes se vieron obligados a desazolvar las partes afectadas.

“El agua arrastra todos los desechos y residuos de las granjas que tiran al río, cuando no hay suficiente caudal se quedan atorados en las orillas; eso produce olores muy desagradables que ponen mal a nuestra gente, no solo los que viven cerca de la granja, sino también a quienes vivimos río abajo”, acusó una vecina.

Cabe recordar que el problema de descarga de contaminantes que arroja la granja avícola ubicada en la entrada de la comunidad San Rafael Río Seco, perteneciente a Amatlán, no es un problema nuevo.

De acuerdo a vecinos, tiene más de 10 años que aumentó la contaminación, sólo que esta vez pobladores de localidades de Yanga también han resultado afectados tras recibir las descargas que generan al Río seco y han presentado infecciones gastrointestinales y plagas de moscas.