La ciudad de los puentes

Llamada así en los versos de Jorge Ramón Juárez, Orizaba cuenta con construcciones que darán de los 1700 y 1800, una joya de historia, arquitectura y leyendas

Jessica Ignot

El Mundo de Orizaba

Orizaba vive su mejor momento por su vocación turística; su arquitectura sorprendente la ha llevado a ser considerada uno de los mejores Pueblos Mágicos del país.

La modernidad de sus atractivos turísticos y la conservación de su arquitectura colonia, hacen la fusión perfecta para disfrutar de la ciudad.

Orizaba tiene una vialidad sorprendente, pero debajo de esa ciudad pujante y moderna, está también la Orizaba mágica, colonial e histórica.

Conocida también como “La Señora de los puentes”, hay 15 reliquias sobre las cuales han pasado décadas de historia y bajo sus arcos se ha deslizado la corriente del río Orizaba.

Los accesos

Hoy en día, hay acceso a estos antiguos puentes, que datan de los años 1700 y 1800, y que han sido testigos mudos del pasar de la historia de una ciudad que conserva su arquitectura original, también como parte de los atractivos turísticos que ofrece.

A lo largo de estos 15 puentes que cruzan el río Orizaba, se tejen historias y leyendas, que sigue vigentes hasta nuestros días.

“La Señora de los puentes”, llamada así en uno de los versos del poeta Jorge Ramón Juárez.

El coordinador de cultura, Luis Bautista alguna señaló de que precisamente este nombre se le da a la ciudad por sus puentes señoriales que comunican en la ciudad.

La Borda

El puente de La Borda, es uno de los mas antiguos. Fue construido por don Antonio Cora con la cooperación de José de la Borda y los vecinos de esa zona.

Su construcción inició en 1764 y concluyó en 1776.

“El puente principal de la Calle Real que es conocido como el Puente de La Borda, nombre que se le dio por aquel personaje famoso que estuvo viviendo en la ciudad”, comentó.

San Juan De Dios

Otro de los grandes y mágicos puentes que tiene la ciudad es el puente de San Juan de Dios, el cual se construyó sobre el primitivo camino real que dio paso por Aulicaba a millares de trajinantes, en la actual Poniente 9, antigua Calle de Las flores.

Se iniciaba en la Garita de la Angostura y dando vuelta a la iglesia de San Juan de Dios y al antiguo hospital, continuaba rumbo al Puerto de Veracruz por las Calles de La Galatea, que hoy son las de Oriente 12.

La construcción original de este puente ya no se conserva debido a que sufrió un serio desplome, por lo que se tuvo que hacer un reforzamiento sólido y con la ayuda de los vecinos se construyó nuevamente con tirantes de hierro.

Particularmente este puente tiene una leyenda, pues se decía que caminaba un fantasma por este lugar, pero en realidad era el monje Sosíes, quien caminaba por este barrio durante las noches pues acudía al antiguo hospital que estaba en esta zona para dar servicio y ayudar a la comunidad.

Otra leyenda de este mágico lugar es la del bebé abandonado; se trata de una narración en dónde se dice que durante las noches un bebé de aproximadamente 11 veces aparecía en la calle llorando, una noche de lluvia un trabajador se acercó y al ver al pequeño se dio cuenta que era un demonio.

Las lágrimas

El Puente de las Lágrimas, es otra reliquia arquitectónica de la ciudad que se ubica en Poniente 5.

Se dice que este puente fue construido por los presos de la penitenciaría de esa época en el año de 1800 y la gente le iba a llorar a su familiares que estaban en la construcción.

“Por eso se le conoce como el Puente de las Lágrimas, que es como lo llegaron a llamar”, señala Luis Bautista Luna.

Santa Anita

Otro de los míticos puentes de Orizaba es el Puente de Santa Anita, ubicado en la calle Colón.

Este puente fue construido a raíz de la migración de los ciudadanos de Ostotipac, hoy municipio de Nogales, llegaron a Orizaba tras el incendio de su iglesia.

Se instalaron y crearon el pueblo de Santa Anita, dividido por el río Orizaba de su vecino Ixhuatlán, el antíguo Orizaba.

El Puente de Santa Anita fue llamado así por su cercanía con una humilde capilla que fue construida por los vecinos del pueblo en honor de la santa.

El puente fue levantado en los últimos años del siglo XVIII, aunque su nombre oficial es Puente Rafael Tapia, todo mundo lo conoce como el Puente de Santa Anita.

Del Toro

El puente del Toro, fue otra de las edificaciones importantes que tuvo la antigua ciudad y que contribuyeron al desarrollo económico de la misma.

Recibió este nombre por su cercanía con la antigua Calle del Paso del Toro (Oriente 16), el puente fue construido en 1857 para salvar un profundo barranco de más de 100 metros de extensión.

Los puentes fueron construidos en la antigua Orizaba para comunicar a la zona centro norte y sur de la ciudad.

“El río poco a poco se fue remodelando, pero esos puentes quedan como vestigio de la importancia de las comunicaciones aquí en la ciudad de Orizaba”, señala Luis Bautista.

Pasar por debajo de los puentes, muestra la otra parte de Orizaba, “la gente se maravilla, sobre todo el turismo cuando vienen y ven que se conservan los puentes antiguos algunos coloniales y otros con algunas modificaciones pero muchos de ellos de la época de 1800”, comentó.

Tlachichilco

Está también el puente de Tlachichilco qué fue construido en 1963 y dio pasó a la construcción del anillo periférico de la zona norte.

También está el puente de la poniente18 construido en los años de 1975; también el puente de San Antonio levantado en el año de 1720 y reconstruido en 1886, pero que en 1950 fue derribado por una fuerte tempestad y en 1968 nuevamente fue inaugurado tras su reconstrucción.

De la Beneficencia

El puente de la Beneficiencia ubicado en poniente 2 también posee una riqueza arquitectónica e histórica importante, pues la obra dio inició en 1838 y 10 años después fue terminada.

Otro de los puentes, de arquitectura moderna es el puente Independencia, construido en el año 2007.