El absurdo y el misterio

Hands writing on old typewriter over wooden table background

P. René Cesa Cantón

“Dígame en cinco minutos la síntesis de su experiencia como filósofo”. “Es la elección entre dos soluciones: el absurdo y el misterio. Mi colega Sartre ha escogido el absurdo, y yo, el misterio”. “Pero ¿qué diferencia hay? ¡También el misterio parece absurdo!” “No, el absurdo es un muro impenetrable contra el que chocamos y nos suicidamos.  El misterio es una escalera: se sube escalón a escalón hacia la luz, esperando”.    

(FRANCOIS MITTERRAND – JEAN GUITTON)

Son preguntas y respuestas de un diálogo de 1983 entre el presidente francés Francois Mitterrand y el filósofo católico Jean Guitton. Cierto que en cinco minutos poco se puede decir, pero obligan a responder con lo esencial. La esencia del pensar y del existir depende de una elección: entre el no-sentido y el sentido, entre el absurdo y el misterio. La opción del filósofo Jean Paul Sartre es de sobra conocida y está ya en los títulos de algunas de sus obras, como El ser y la nada, o bien El muro, A puerta cerrada y por fin. La náusea y La muerte en el alma. Muchas personas que pasan y se sientan a nuestro lado comparten en realidad esa decisión sin haber leído una línea de Sartre.

Estamos inmersos en un mundo absurdo y repugnante, en el que las puertas de las respuestas están todas cerradas y son impracticables, y el horror es la señal de nuestra existencia. La libertad nos empuja a quebrar ese muro, pero estamos destinados a rompernos las manos y a estrellarnos contra él si lo intentamos. Bien diverso es el pensamiento de Guitton, que ve el ser como una escalera por la que podemos subir peldaño a peldaño. Es un poco como la de Jacob, que, “apoyándose en la tierra, tocaba con su vértice el cielo” (Gn 28, 12). La subida es fatigosa, se puede tropezar, porque los primeros escalones están en la oscuridad, pero allá arriba hay una luz infinita. Con la antorcha de la esperanza y con el anhelo de la búsqueda se puede progresar de etapa en etapa, de resplandor en resplandor…