Mujeres de café

Jessica Ignot

El Mundo de Orizaba

 

Los granos de café en la artesanía es un don que desarrollan 20 mujeres de Río Blanco, quienes de manera colectiva trabajan en su fabricación buscando obtener recursos que les permitan llevar el sustento a sus hogares.

Oliver Sánchez tiene un puesto de artesanías y confitados de café en el Mercado Artesanal de Orizaba; ahí no sólo pone a la venta el producto que su familia realiza como es el confitado de café y dulces, sino también, artesanías elaboradas por 20 mujeres de Río Blanco quienes se unieron en un colectivo para poder generar ingresos para sus familias.

El café que utilizan para ambos tipos de productos es Café Tenango, sembrado y comercializado en esa comunidad de Río Blanco.

Explica que decidieron agruparse para beneficiarse todos con la cadena productiva, desde quienes trabajan el café en su siembra, cosecha y tostado, hasta quienes elaboran dulces y artesanías.

Su familia produce confitados de café y dulce como bombones, lunetas, dulce de leche, crema, torito y licor de café, por citar algunos.

 

Es familiar

Este es un negocio familiar, pero también se ven involucrados gente de la comunidad, principalmente mujeres, quienes con sus manos trabajan el grano de café para transformarlo en artesanías como pulseras, collares, gargantillas y aretes.

Explica que desde hace años empezaron a trabajar con la marca Café Tenango; empezaron a elaborar los dulces y confitados bajo el nombre de Los Tres Negritos.

Poco después, empezaron a experimentar e integrar a su gama de productos la artesanía, la cual es trabajada por mujeres de la misma comunidad para llevar el sustento a sus hogares.

“Trabajamos con grupos de familias que por la pandemia también se quedaron sin trabajo o madres solteras que no tienen con quién dejar a sus hijos y necesitan trabajar desde casa. Nosotros les facilitamos la materia prima y ellos la elaboran”.

El trabajo de la artesanía con café, no es fácil, primeramente se requiere un tostado especial del grano para poderlo manipular y usarlo para este trabajo. Ese tostado es muy diferente al que debe de tenerse para consumo.

 

El trabajo requiere mucho cuidado

Sin embargo, requiere también una labor minuciosa para evitar que al momento de perforar el grano, éste se rompa y se tenga que desechar.

Tan sólo para elaborar una pulsera, se tardan un día, por el delicado trabajo que implica el perforar el grano.

Se trata de piezas únicas tal como son las artesanías, y sí logra tener una demanda con los turistas que llegan a la ciudad.

Elaborar este tipo de artesanías sí es redituable, sin embargo, también se enfrentan al alza que tiene el precio del café en estos momentos, además se prevé que siga subiendo, esto encarece un poco la artesanía y el dulce que elaboran.

El proceso de la elaboración de los dulces y confitados también es tardado, sobre todo para darle una excelente presentación a pesar de ser elaborados de manera artesanal.

Algunos productos como el torito o el licor de café, se les tiene que dar un tiempo de reposo tras su elaboración.

 

La evolución del grano

Antes se creía que el café sólo se tomaba, hoy se usa para muchas cosas, no sólo para dulces y confitados, para dar sabor a postres y por supuesto, para la elaboración de artesanías.

El grano de café y su magnífica presentación, son una buena opción para descubrir la pasión por el arte en objetos de joyería tan comunes.

La sola presencia de un grano tostado a nuestra vista hace recordar y admirar el trabajo por el que pasa este mismo grano, desde su cultivo hasta nuestra taza de café por las mañanas.

Degustar un dulce de café o llevar los granos en una pieza de joyería, es una experiencia única e inolvidable que no puede pasar por alto ningún amante del aromático.