¡Atacan Palacio de Omealca!

De la Redacción

Omealca.- Más de un centenar de personas, armados con palos, piedras y machetes irrumpieron violentamente en el municipio, destrozaron las entradas del Palacio Municipal, amenazaron a policías y destruyeron el portón principal, en protesta por los atropellos de policías estatales.

Los inconformes, permanecieron unos minutos en el pasillo del Palacio Municipal y después se retiraron mediante vehículos particulares además de un autobús que retuvieron en la carretera estatal Omealca-Tezonapa.

Aun cuando las redes sociales, aseguraban que un comandante de la policía fue agredido durante la protesta y que había personas heridas, la versión fue desmentida en el lugar, y se confirmó que sólo se trató de información falsa.

Los inconformes destrozaron las oficinas principales del Ayuntamiento, entre ellos, el portón principal, muebles y otras áreas que pertenecen al sector cañero y que se encuentran sobre el pasillo del palacio.

La presencia de personas armadas con palos y algunos machetes, provocó el cierre de comercios y negocios que se encuentran en el área comercial ante el temor de un posible saqueo.

Transeúntes y personas que llegaron al municipio, corrieron a ponerse a salvo al descubrir la agresión al palacio y los gritos de los inconformes, que se quejaban de los atropellos de policías estatales.

“Estamos cansados de las malas acciones de la policía estatal, siempre dicen que todos son delincuentes, pero agarran gente inocente”, reclamaron los inconformes.

La protesta de los inconformes se registró alrededor de las cuatro de la tarde del sábado tras confirmar que un agricultor del ejido Emiliano Zapata fue agredido a balazos por uniformados, al considerarlo como un delincuente.

Más de un centenar de pobladores, a bordo de autobuses y camionetas, llegaron al Palacio Municipal y destruyeron lo que encontraron a su paso, entre ellos el portón principal y oficinas principales.

La presencia de los inconformes desató una fuerte psicosis de la población y entre gritos corrieron para ponerse a salvo al descubrir que los manifestantes pasaban, como si no hubiera policías.

En medio del nerviosismo, algunos pobladores pidieron apoyo de los grupos de policías estatales y de otras fuerzas del orden, pero en ningún momento a controlar el problema.