Endeudadas, más del 50% de familias

Carmen Lara

El Mundo de Orizaba

De acuerdo a la Encuesta Nacional sobre las Finanzas de los Hogares, realizada por el INEGI y el Banco de México, más de la mitad de las familias mexicanas viven endeudadas, es decir, que alrededor de 21 millones de hogares tienen algún tipo de deuda.

Ante tal situación el contador público Fernando Mejía, dijo que esta situación se presenta por la desigualdad que existe, por lo cual la gente tiene que recurrir a diversos tipos de préstamos de los cuales desconocen a profundidad, por lo cual terminan adquiriendo deudas que son difíciles de pagar.

Ante tal panorama, es muy probable que las deudas para este fin de año sigan incrementando, tomando en cuenta que la pandemia ha generado que cada vez son más los ciudadanos que solicitan préstamos y créditos.

Por lo que el contador público destaca que existen tres puntos particulares los cuales podrían servir a los ciudadanos, el primero es el presupuesto mensual, recordaron que no existe una cultura financiera en México y que vivimos al día.

“Debemos tener claro los datos de nuestros ingresos mensuales y nuestros gastos, esto es muy básico, si no lo hacen, sugiero hacerlo de los últimos tres meses, eso nos va a dar una base para tener el promedio de nuestros gastos”, explicó el contador público.

Destacó que todo esto nos servirá, para saber si tenemos un margen para endeudarnos, además de que esto dará pie a tener nuestro presupuesto mensual y poder tener una visión clara de nuestra situación económica actual.

El segundo punto es realizar compras inteligentes, analizando todos los pros y los contras, para posteriormente adquirir el producto, sabiendo que se tomó la mejor opción, pues eso es saber gastar.

Ya que usualmente la gente compra sin antes hacer un sondeo para ver dónde le dan una opción que se ajuste a sus necesidades económicas, donde realmente se pueda ver beneficiado con la compra y no adquiriendo una deuda más.

“Tienen que comparar antes de comprar, ser paciente y meditar las compras, lo peor en estas fechas y siempre, son las compras compulsivas, por ello si no lo necesitas, no lo compres”, argumentó.

El tercer punto es pagar de contado, para esto es necesario tener bien diseñado el presupuesto, con el rubro de ahorro o de planificación de gastos de fin de año, sumado a haber revisado a detalle los gastos que se quieran realizar en fin de año y que éstos se pudieran pagar de contado.

Sin embargo, en caso de que eso no se pueda hacer y se dé un “tarjetazo” es importante que traten de ser “totaleros”, lo que significa tratar de pagar el total de la compra sin recurrir a los pagos mínimos.

Para esto, se debe tener bien claro dos conceptos básicos en el uso de las tarjetas de crédito: fecha de corte y fecha de pago, pues si se conoce la fecha de corte, y se adecua a las épocas en que les pagan podrían tener hasta 49 días para pagar lo que se consume.

Tomando en cuenta los 30 días entre una fecha de corte y otra, más los 19 días promedio posteriores que dan los bancos para pagar, considerando que un error recurrente es llevar a meses sin intereses la compra de bienes no duraderos, por esa razón muchas veces continúan pagando la deuda cuando el bien ya está en desuso.

Por último, el contador señala que el mundo no se acaba el 31 de diciembre, por lo que las personas no deben olvidar que cada año se presenta un fenómeno llamado “cuesta de enero”, del cual para el 2022 se prevé un escenario incierto todavía por los efectos de la pandemia que seguimos resintiendo, más el incremento de los precios, producto de la inflación, sumado a algunas contribuciones como el pago del Predial, entre otros más.