Licores Veracruz, orgullo de Córdoba

Adoración Castelán
Diario El Mundo
Córdoba se caracteriza por tener entre sus ciudadanos personas trabajadoras que ofrecen al mundo calidad. Hoy nos complace contarte, de la mano de la química Luz María López Mendoza, la historia de una de las empresas con más tradición en Ciudad de los Treinta Caballeros, la cual ha logrado darse a conocer en el mundo debido a su trabajo constante, paciencia, respeto, y pasión por lo que hacen. Conoce acerca de Licores Veracruz, una empresa cien por ciento veracruzana. ¡Te sorprenderás!
La empresa inicia en Orizaba, con una asociación entre una familia española y la familia Villanueva. Fue en el año 1950 que la empresa la absorbe en su totalidad la familia mexicana Villanueva y deciden mudar todo a la ciudad de Córdoba para establecerse en un principio en una pequeña fábrica en el centro de la ciudad y, con el paso de los años, se logra el cambio a Zona Industrial, en dónde han permanecido hasta la actualidad.
“En aquel entonces, en los inicios, se producían varias bebidas y algunas otras llegaban del exterior, pero la parte fuerte del negocio era el jerez, cognac y brandy. Con el paso del tiempo, no se ha dejado de trabajar la parte de los destilados de la caña puesto que es algo totalmente cordobés, pero también se cuenta con la fortuna de que está empresa participó desde el inicio en la formación de los consejos reguladores de las bebidas alcohólicas para poder también envasar estos dos destilados con marca propia. Los dueños fueron los pioneros y los únicos por muchos años que tuvieron la oportunidad por parte de ambos consejos de envasar sus productos en su fábrica, pues las bebidas de origen tienen que respetar que su envasado sea precisamente en el lugar en el que se producen. Licores Veracruz fue una excepción y tomó esta oportunidad como un punto de partida para llevar el nombre de la empresa bien en alto”, comparte Luz María, quién desde hace 16 años se encarga del área de control de calidad.
La empresa tiene 70 años en el mercado, en la fabricación, distribución y venta. Han sido años de avances, cambios y un cúmulo de experiencia que se refleja en su tan premiado Ron, que seguramente conoces y el cual, como todos sus demás productos, se elabora con materias primas locales, ayudando así a que la economía de la ciudad y al rededores pueda estar en movimiento.
“La materia prima de los rones viene de caña de primera calidad, ya que nosotros somos un lugar cañero; Córdoba es una cuna de rones, y aunque nosotros no somos los primeros rones en el mercado, lo que si es que nosotros buscamos rescatar ese ron artesanal, un ron con calidad y para la expectativa de todo el mundo y así lo hemos venido haciendo y demostrando. ¿Por qué Córdoba puede ser la cuna de los rones? Sencillamente, nuestra ciudad tiene la ventaja de estar ubicada en el mismo plano de las islas de las Antillas, todo este complejo fue precursor de rones y del sembradío y cosecha de caña; afortunadamente por estar en el mismo lugar geográficamente hablando, gozamos del mismo clima, de los cambios de temperatura con soles intensos y fríos moderados. Con estos cambios de temperatura y la altura a la que estamos nos favorece para tener cañas de excelente calidad”, explica López Mendoza.

La calidad se premia
Existen muchos concursos para premiar Rones a nivel mundial, son muy famosos en Estados Unidos y España. Se dice que no hay ron malo, pues siempre habrá uno al gusto de cada persona, y es que de esta bebida precisamente no hay una normatividad que estipule una realización estricta, lo que permite que cada fabricante le ponga el carácter y personalidad. Licores Veracruz quería hacer algo que les diera la certidumbre de que lo que estaban produciendo lo estaban haciendo más que bien,  es por eso que inscribieron sus productos (ron, licor de café y mezcales) para ser evaluados en el Instituto Internacional del Sabor (ITQI).
“Los productos se evalúan mediante una cata a ciegas, en donde la persona que degusta no conoce la procedencia, la marca o la forma de la botella, solamente tiene una copa y con eso evalúa. Esta evaluación es anual y constan de doscientos sommeliers especializados y los mejores del mundo escogidos por grandes organizaciones, garantizando justicia en la evaluación, pues se basa en una norma internacional, bajo cinco criterios hedónicos que evalúan las características del producto.
¿Cómo se ve el ron?, ¿qué denota el cuerpo, color y cristalinidad?, ¿cuáles son las notas olfativas que despide? Comprobación del gusto, que los aromas que la nariz percibe tenga congruencia con el sabor. El final es la evaluación general. Cinco puntos evaluados por especialistas. Nosotros hemos obtenido calificaciones arriba de noventa por ciento en los criterios que califica como un producto excelente”, confiesa Luz María, añadiendo que para todos dentro de la empresa estos reconocimientos han sido logros y una satisfacción por estar trabajando bajo estrictas normas de calidad.