Vive México una violencia estructural: Especialista UV

Jessica Ignot
El Mundo de Orizaba

México vive una de sus etapas más violentas; pero no por la existencia de violencia coyuntural, sino por la violencia estructural.
Lo anterior fue dado a conocer por el historiador- investigador de la Universidad Veracruzana, Hubonor Ayala Flores, quien señala que la violencia es parte de la historia de la humanidad; la humanidad tiende un poco a la violencia y también tiende a la autodestrucción y el roce entre los diversos grupos humanos que no marchamos al mismo ritmo.
Hay ideologías, religiones, regiones y realidad, que nos hacen diferentes de otros grupos; sucede lo mismo a nivel a local; en el caso de México ha habido violencia de todo tipo: muerte y abusos a lo largo de la historia de nuestro país.
Pero en la actualidad tenemos otro tipo de violencia, que si lo pensamos en los ritmos que vive el mundo, realmente sí son alarmantes los niveles de violencia que se viven en México.
Sin embargo, es más alarmante el nivel de aceptación que como ciudadanos tenemos en la violencia, la normalización que hemos hecho de ella.
“Una cuestión es la violencia por la guerra, otra cuestión es la violencia por un proceso histórico complejo de una revolución o de una revuelta de alcance nacional, o de guerra con otro país, que tenemos casos en el mundo o el Medio Oriente; por ejemplo, hay países que están viviendo situaciones realmente complejas por violencia de guerra”, comentó.
Pero en México vemos otro tipo de violencia: “es una violencia estructural, no es una violencia coyuntural de desacuerdo o de separación de ideología religiosa. Vivimos otro tipo de violencia y es esta violencia que hemos normalizado y en donde participa una buena parte de la población mexicana, con el crimen organizado, que participan en la corrupción o que participan en el machismo, en la desigualdad, del abuso”, comentó.
Esta violencia estructural se da muchas veces desde las instituciones o estructuras sociales que dañan a los individuos impidiendo que se desarrollen y consigan cubrir todas sus necesidades. La violencia estructural impide que se alcance la igualdad entre los ciudadanos