Contra depresión, ayuda espiritual

Efraín Hernández

El Mundo de Córdoba

Líderes religiosos coincidieron que la depresión es un trastorno emocional que causa un sentimiento de tristeza constante y una pérdida de interés en realizar diferentes actividades, por lo que hicieron un llamado a buscar ayuda pero sobre todo acercase a Dios.

El obispo Eduardo Carmona Ortega, enfatizó que la depresión es una enfermedad mental, pero “los mismos psicólogos como los expertos en la materia no encuentran una lógica” en las causas de la enfermedad.

Monseñor reiteró es importante que quien padezca ese tipo de mal debe de buscar ayuda, una de las características esenciales de alguien que sufre ese mal es el aislamiento, “es importante romper esa cerrazón, buscar ayuda espiritual como psicológica”, dijo.

También que debe haber un ambiente de amor en las familias y sobre todo compresión, reiteró el presbítero que dicho mal no respeta sexo ni condición social, ya que lo puede padecer un niño, adolescente, adulto o una persona mayor, “es importante que quien tenga un ser querido así cobije con amor”.

Por lo que es importante se busque a Dios, quien puede romper realmente esa cadena, que a veces viene de generación en generación.

Por su parte el pastor Luis Huerta refirió que una persona que sufre esos problemas en su mente normalmente termina atentando contra su propia vida.

“Pero la respuesta está en Cristo”, aclaró basado en el libro de Lucas 4:18 que dice: “El Espíritu del Señor está sobre mí, por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón, a pregonar libertad a los cautivos, y vista a los ciegos como poner en libertad a los oprimidos”.

Hizo hincapié que quien se sienta angustiado o desesperado, con pensamientos inicuos, que busque ayuda en cualquier iglesia evangélica de su elección, “no tenemos nosotros distinción de personas, estamos para ayudar a quien lo necesite”, informó.

Concluyó que el poder de la oración salva vidas y reconstruye corazones, por lo que si alguien está pasando por una situación así, sea o no sea creyente es importante que se acerque a Dios.