Matan a taxista a pedradas e incendian su auto

 

Hallan su cuerpo en una zanja, de una obra, cerca del campo deportivo de Mariano Escobedo; a 200 metros estaba calcinado su automóvil

De la Redacción

Mariano Escobedo.- Lapidado y sin vida se encontró el cuerpo de un taxista dentro de la zanja de una construcción que se ubica a un costado del campo deportivo “Los Crecencios”.

Los hechos ocurrieron alrededor de las 09:30 horas de ayer martes en unos campos de la carretera del camino viejo que conduce a Mariano Escobedo, en donde se halló el cuerpo del taxista en la zanja de una construcción, el cual tenía huellas de haber sido lapidado con varias piedras que prácticamente cubrieron a la víctima.

Horas después del hallazgo, se dio a conocer que el taxista fallecido respondía al nombre de Josué Alamillo Romero, de 61 años de edad, quien radicaba en Orizaba y conducía un taxi perteneciente a ese mismo municipio.

Según versiones extraoficiales, el cuerpo de la víctima no presentaba impactos de bala; sin embargo, mostraba rasgos de tortura, así como los golpes provocados con las piedras, que fue lo que provocó su muerte.

A una distancia aproximada de 200 metros del lugar del hallazgo del cadáver, se encontró a un costado de un terreno, el vehículo de alquiler Matiz, Chevrolet, perteneciente a Orizaba, que estaba calcinado, se presume, por parte de los victimarios.

Cabe señalar que un partido de fútbol se canceló en el lugar, ya que cuando los deportistas llegaron para iniciar el juego, el sitio se encontraba resguardado por elementos de la Policía Estatal, así como también por las Autoridades Ministeriales Acreditables.

Un perito en criminalística fue el que inició las diligencias correspondientes, marcando con los evidenciadores las pruebas que le ayudarían a recrear la escena de lo acontecido para integrarlo a la carpeta de investigación de la Fiscalía General del Estado (FGE).

El cadáver del taxista fue trasladado a las instalaciones del Servicio Médico Forense (Semefo), ubicado en la calle Sur 15 de Orizaba. para realizarle la necrocirugía de ley, la cual determinaría las causas de la muerte.

Más tarde familiares del fallecido llegaron hasta las instalaciones del anfiteatro para reclamar e identificar al taxista.