Abandonarían sus cultivos por sequía

Antonio Arragán

El Mundo de Córdoba

Paso del Macho.- En unos 10 años el 50 por ciento de cultivos de caña de esta región podrían dejarse de trabajar  si no se atiende el problema de la falta de agua en los ejidos de Padelma y Camarón de Tejeda, en estas regiones cada año disminuye la producción, debido a que no todas las siembras tienen acceso a sistemas de riego y algunos se secaron por completo.

De acuerdo a Vicente Trujillo, integrante del ejido Mata de Varas, reconoció que las condiciones climáticas empeoran para esta región donde la producción cañera en zafra merma cada vez más y citó como ejemplo que el ingenio Central Progreso que muele caña de esta región en zafras anteriores alcanzaba a procesar 680 mil toneladas de caña, después diminuyó a 670 mil hasta el último ciclo que cerró con 643 mil 810 toneladas de vara y un Karbe de apenas 124 kilogramos.

De no garantizar agua a través de sistemas de distribución, más de 30 ejidos de los municipios señalados del sector cañero de esta región perderá fuerza al punto de abandonar sus cultivos como ocurrió hace tres años en que la sequía dejó pérdidas millonarias de las que no se han recuperado, una de las alternativas, sería que Conagua amplíe la concesión a la unidad de riego El Chiquihuite, que dota 2 mil litros por segundo y  aumente a 3 mil litros para extenderla a las regiones más áridas de la zona, pues de lo contrario el cultivo de la caña estaría en riesgo para los próximos 15 años.

“Cada vez son menos las lluvias para esta zona, los resultados son evidentes en cada zafra hay baja molienda y poco rendimiento en el ingenio, la falta de agua se debe atender con urgencia o dejaremos de cultivar caña, hay la propuesta de abrir pozos profundos o pedir se amplíen los sistemas de riego, ambos proyectos meditante una fuerte inversión federal”, señaló.

Insistió que resultados obedecen a la falta de agua que se registran en esta zona, principalmente cuando la caña es cosechada, a los pocos días los plantíos retoñan y requieren humedad, sin embargo en ocasiones no llueve por más de cuatro meses, lo que retrasa el crecimiento que da como resultado siembras raquíticas y con baja producción como la de los últimos años, en el caso de la próxima zafra consideró que esperarán los primeros cortes para ver el desarrollo y rendimiento.