Lectura del Santo Evangelio según san Marcos 10,2-9:

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En aquel tiempo, se acercaron a Jesús unos fariseos y le preguntaron, para ponerlo a prueba: “¿Le es lícito a un hombre divorciarse de su esposa?
El les respondió: “¿Qué les prescribió Moisés?”. Ellos contestaron: “Moisés nos permitió el divorcio mediante la entrega de un acta de divorcio a la esposa”. Jesús les dijo: “Moisés prescribió esto, debido a la dureza del corazón de ustedes. Pero desde el principio, al crearlos, Dios ‘los hizo hombre y mujer. Por eso dejará el hombre a su padre y a su madre y se unirá a su esposa y serán los dos una sola cosa’. De modo que ya no son dos, sino una sola cosa. Por eso, lo que Dios unió, que no lo separe el hombre”.

Palabra del Señor.

Existe una gran confusión acerca de lo que es el amor; unos lo confunde con el sentimiento romántico del enamoramiento, otros lo reducen a una relación conyugal o un desahogo genital. Si no se tiene claro que es y cómo se puede adquirir, se cae en el error de edificar una vida matrimonial sin bases que a los pocos meses experimenta una fractura.
Sin una adecuada madurez humana y de fe, sin estar apoyados en Cristo no es fácil establecer vínculos duraderos de auténtico amor en donde lo que se busca es la felicidad del otro, donde mi existencia es una proyección del amor de Cristo por su Iglesia. Dios es la fuente del auténtico amor, sin su gracia no se puede dar el amor que debe ser pleno, total, fiel, exclusivo hasta la muerte y fecundo en la generación de los hijos.
El amor matrimonial no es un contrato entre dos partes, Dios es quien une a la pareja con un vínculo sagrado e indisoluble, con un sacramento en donde la acción misma de Cristo los une y sostiene.
Ninguna autoridad humana tiene la facultad de romper un vínculo sagrado como el matrimonio realizado ante la Iglesia. Tal vez el mundo contemporáneo no tenga la capacidad de creer que el amor sea para siempre, porque no conoce el amor de Cristo que es el que une a las parejas para siempre. Lo que Dios ha unido que no lo separe el hombre.