COLUMNA: A PROPÓSITO DEL DÍA DEL ARQUITECTO

Cuando se habla de la arquitectura, se habla también de arte, la arquitectura es una de las siete “Bellas Artes”, o técnica que consiste en construir y adaptar edificaciones o estructuras que forman el entorno humano, pero, la arquitectura no solo es un arte, es también una ciencia adornada de otras muchas disciplinas y conocimientos, por el juicio de la cual pasan las obras de las otras artes. Vitrubio en 1787 dijo que la arquitectura es practica y teoría, es una continua y expeditada fragmentación del uso, ejecutada con las manos sobre la materia correspondiente a lo que se desea dar forma. La teoría es la que se sabe explicar y demostrar con la sutileza y leyes de la proporción, los edificios deben construirse con atención a la firmeza, a la comodidad y a la hermosura, serán firmes cuando se profundicen las zanjas hasta llegar al suelo sólido, y cuando se eligen con atención y sin escasez, los materiales de toda especie. La utilidad se conseguirá con la oportuna situación de las partes, de modo que no haya impedimento en el uso, y por correspondiente colocación de cada una de ellas hacia su aspecto celeste que más le convenga, y, por último, la hermosura cuando el aspecto de la obra sea agradable y de buen gusto.

La arquitectura proviene desde hace mucho tiempo, los griegos fueron los que le dieron vida a la palabra arquitecto, que significa “jefe de obras”, la arquitectura da su aporte a la vida humana pues ayuda a formar una civilización ordenándola y satisfaciendo sus necesidades. Louis H. Sullivan dijo “… que cada edificio que tú ves, sea la imagen de un hombre a quien no ves (…) si queremos saber por qué ciertas cosas son como son en nuestra desalentadora arquitectura, debemos mirar a la gente; porque nuestros edificios son como una enorme pantalla tras la que está nuestro pueblo (…) así, bajo esta luz, el estudio crítico de la arquitectura no es simplemente el estudio directo de un arte, sino que se convierte en un estudio de las condiciones sociales que la produjeron”.

En muchas ocasiones, las personas en general, tienen como concepto que la arquitectura es simplemente construir por construir, y no es así, la arquitectura busca la adaptación al espacio donde se va a trabajar y su fin es hacer espacios donde los seres humanos puedan realizar todo tipo de actividades, “La arquitectura está más allá de los hechos utilitarios. La arquitectura es un hecho plástico (…) La arquitectura es el juego sabio, correcto, magnífico de los volúmenes bajo la luz (…) Su significado y su tarea no es solo reflejar la construcción y absorber una función, si por función se entiende la de la utilidad pura y simple, la del confort y la elegancia práctica. La arquitectura es arte en su sentido más elevado, es orden matemático, es teoría pura, armonía completa gracias a la exacta proporción de todas las relaciones, Le Corbusier pensaba que esta era la función de la arquitectura.

A lo largo del tiempo, la arquitectura ha tenido varios enfoques sobre el cómo dirigirse hacia el diseño, es decir, ¿cómo lograr construcciones representativas? Hoy en día no solo se buscan edificios representativos por su forma y estética, sino que la situación actual, la vulnerabilidad de nuestros ecosistemas, el calentamiento global, nuestra salud, ha hecho que los arquitectos busquen que los espacios sean verdaderamente habitables e higiénicos, sostenibles y resilientes, el arte de la arquitectura, y las ciencias que la acompañan, han contribuido al nacimiento de nuevas carreras o especialidades como lo es, el diseño industrial.

La arquitectura debe ser “el arte de dar una respuesta a una necesidad”, de construir “cobijos sólidos para los humanos”, pero también, “el arte de responder a los deseos” a los sueños, y ahí es donde la arquitectura se convierte en arquitectura de verdad”. Renzo Piano.

La arquitectura también ha contribuido a destacar los rasgos identificativos y representativos de cada cultura, ya que cada una, tiene un estilo o tendencia arquitectónica diferente, debido a su forma de pensar en resolver espacios, de resolver problemas de emplazamiento o por sus condiciones climáticas. La arquitectura también ha jugado un papel importante con la religión, como por lo menos en su diseño y construcción de templos e iglesias, buscando simbolizar elementos de suma importancia, orientación, rituales, etc.

Ser arquitecto es saber reconocer e interpretar la realidad que nos rodea, pero también, ser capaz de imaginar cosas que aún no existen, es decir, conjugar los mundos de la realidad y la imaginación, tener los pies bien asentados en la tierra, conocer todas las limitaciones con las que se mueve el ser humano y superarlas creando nuevas realidades que mejoren el entorno que nos rodea.

El objeto de estudio de la arquitectura es entonces diseño y materialización del espacio habitable, dónde la formación del arquitecto tendrá una capacidad de conocer para transformar con responsabilidad, el hábitat y su entorno. Su saber hacer tendrá como sustento un pensamiento que lo genera, acorde a las condiciones de su lugar y su momento. El arquitecto por lo tanto debe adquirir competencias en su formación para darle identidad y conciencia en el amplio conocimiento del medio habitable, con el objeto de crearlo, transformarlo y conservarlo de acuerdo no sólo a sus propias necesidades, sino a las del hábitat. Incluyendo de forma transversal aspectos de habitabilidad, sustentabilidad, accesibilidad, interdisciplinariedad.

Todo arquitecto, debe profundizar en cada uno de sus proyectos, no solo en el ámbito   formal, espacial, estético, etc.,   si   no   experimentar   con   emociones   las actividades   que   se   realizarán   en   cada   espacio, emitirle   al   usuario   un   lazo emocional con su edificio, emplazar el edificio gentilmente sobre su contexto, y hacer uso de este en la delimitación de los espacios, además explicarle al mundo que el lugar sin el edificio no es el mismo, se hará resonar al edificio. Se debe regresar   a   esa   forma   de   pensar, utilizar   emociones, y sensaciones con un cuidado y precisión artesanal para volver a crear “obras de arte”, los cuales satisfaga al usuario en todas formas posibles y que en estos edificios se guarden las memorias y recuerdos de cada ser que llegase a verlo y sentirlo.

1ro de octubre, Día Nacional del Arquitecto

Arq. José Fabián Pérez González

Vicepresidente de la Corresponsalía Orizaba

Seminario de Cultura Mexicana