No definen precio de café

De la Redacción

Cuichapa.- Iniciaron los primeros cortes de café en esta región, pero no hay precio definitivo del kilogramo, pues no se han instalado lugares que compren el producto, lo que significa que agricultores enfrentan un problema grave, algunos dejarán caer su primer cosecha, debido a que no les será  redituable por el pago de mano de obra, además algunas fincas están infestadas de maleza.

De acuerdo a Salvador Gutiérrez, integrante del Consejo del Café, dijo confiaban que sería una buena cosecha donde el precio del kilogramo superaría los 10 pesos, sin embargo parece indicar que productores que se dedican a esta actividad podrían enfrentar otra crisis como en años anteriores, según lo marcan las primeras “pepenas” ya que no hay compras para expender su producto, debido a que en esta zona cada vez son menos quienes se dedican a esta actividad agrícola.

Aunque reconoció será una buena cosecha, debido a que las fincas presentan gran producción, el kilo de café cereza no alcanzará un precio alto, pues consideró que el panorama parece indicar que será únicamente 5 pesos, es decir el pago podría ser similar al de la cosecha pasada cuando las fincas fueron abandonas por los propietarios, aún así los plantíos se llenaron de granos de café, debido a que reconoció que el cultivo de café es noble y aunque ha dejado de ser rentable los cafetales se llenan de producto.

“Ya empezamos a cosechar en algunas zonas, no era lo que esperábamos con los precios, un ejemplo es que no hay compras en ningún lugar y cosecharlo para autoconsumo deja pérdidas económicas por el pago a trabajadores, trasladar la producción, procesarlo y molerlo, había confianza que será un año distinto, la realidad es que la crisis del café parece no tener fin”, reconoció.

Explicó que los productores del aromático se han sostenido de los programas de ayuda para el campo, ya que el precio de 5 pesos el kilogramo en esta región es el mismo desde hace tres años, como ocurrirá esta vez donde se prevé una sobreproducción con costos bajos que obligarán a los cafetaleros a dejar caer su producción o regalar sus cosechas por los costos que les generará en pago de mano de obra.