Un coleccionista de instantes

Adoración Castelán
Diario El Mundo
Durante muchos años se dedicó a la informática, al mundo de las computadoras. Sin embargo, hace apenas ocho años una cámara fotográfica llegó a la vida de Carlo Magno Morales, y desde entonces captura con su lente grandes postales e instantes de Córdoba y su gente.
Cientos de lugares y personajes de Córdoba y la región han sido fotografiados por Carlo Magno, oaxaqueño de nacimiento y cordobés de corazón, a quien se le conoce como el “Coleccionista de instantes”.
“No soy muy viejo en el tema de la fotografía, pero creo que la parte interesante es que no empecé con un compromiso de trabajo o de entrega, entonces pude buscar un estilo, una manera propia de capturar las imágenes. No tengo una cámara cara, de hecho no supera los diez mil pesos… pero lo importante es la técnica. Muchas de las fotos que tengo parecen que son panorámicas con un lente caro, pero realmente son con un lente de kit que viene de regalo con la cámara, pero mediante el proceso digital yo genero la fantasía. Aprovecho mi carrera como informático para editar mis fotos y generar el efecto que quiero”, comparte Magno, quien recientemente presentó el álbum de Postales Cordobesas, una compilación de 24 fotografías de su autoría.

‘Compartir la fotografía’
Los inicios de Carlo fueron con fotografía de naturaleza: mariposas, árboles, paisajes, entre otras maravillas; y poco a poco fue encontrándole sentido al poder documentar momentos. Con la idea firme de que la fotografía tiene una función importante en la historia, este fotógrafo apasionado ha logrado coleccionar álbumes históricos de lo que es nuestra gran ciudad.
“Parte de la obligación de un fotógrafo es compartir la fotografía, documentar los hechos y generar contenido para las futuras generaciones. Yo creo que si las fotos antiguas que encontramos de Córdoba no hubieran sido tomadas e impresas no conoceríamos mucho de la ciudad. Aquí viene otra parte importante que se ha olvidado, y es el tema de la impresión, yo creo que si no se imprime no es foto. Por eso insisto en que las personas que toman fotos, ya sea con un celular o cámara, no dejen la foto en la memoria porque estamos en una época en que las cosas son efímeras en lo electrónico; el día de hoy puedo tener una muy buena foto, pero mañana se me pierde el celular o me borran el disco duro y pierdo toda mi historia”, reflexiona Magno, quien ha encontrado en la fotografía una especie de terapia que le permite olvidarse de todo cuando empieza a hacer clic con su cámara.

Córdoba a detalle
Carlo Magno ha podido ver a Córdoba a detalle, y esto le ha generado una admiración y orgullo por los logros que la misma ha tenido. Feliz de vivir en una ciudad con gente alegre y lugares bonitos, Carlo Magno asegura que la arquitectura de Córdoba es digna de fotografiar, pero también se ha dado la oportunidad de capturar lugares que no pensaba bellos para retratar y que ahora dejan en sus “manos” la historia del paso de los años que tanto ha buscado.
“Hace algunos años cuando iniciaba en la fotografía, una amiga de España me pidió fotos del mercado y no tenía fotos de ahí pues no consideraba que fuera un lugar para tomar fotos, no era atractivo para mí en ese momento. Fui, tomé las fotos y se las envíe. Con los años, la sociedad en Córdoba ha visto lo que ha pasado con el mercado y los cambios que ha sufrido: un incendio, remodelación de la fachada, en fin; entonces, esas fotos que tomé en ese momento ya son parte de la historia. Tengo fotos, por ejemplo, de la calle 1 que antes no era conocida como la Calle del Arte y no era un paso peatonal, pero ahora las fotos que se sacan muestran un paso peatonal colorido. La foto también me ha permitido ver detalles, por ejemplo, en el centro histórico tenemos dos vírgenes en dos esquinas diferentes, y pasan desapercibidas porque están en la parte alta de los edificios, pero al tomar la foto lo capturas, la observas y lo descubres”, finaliza Carlo Magno, quien acepta que sus primeras buenas fotos fueron un accidente, añadiendo que, cuando la gente ve una foto de cualquier fotógrafo, realmente está viendo el resultado de muchos disparos.