Alcancías de yeso, legado de ahorro

 

Una de las artesanías tradicionales que se encuentra en casi todos los hogares mexicanos, son las alcancías con forma de cerdito, pues es la forma en que muchos de nosotros aprendimos a ahorrar

Lucy Rivas A.

El Mundo de Orizaba

Río Blanco.- Unos de los trabajos artesanales que por años en México se fabrican son las alcancías de yeso, sobre todo en San Miguel Tenextatiloyan, Puebla, y que debido a la cercanía se expenden por la entidad Veracruzana sobre todo en municipios como Ciudad Mendoza, Nogales, Río Blanco, Orizaba, lugares a donde se encuentran desde los tradicionales puerquitos hasta creaciones originales de figuras de películas infantiles.
A lo largo de la vida de un mexicano, ha visto o tenido una alcancía en forma de marranito, en la cual el objetivo es ahorrar, y a la fecha se ha popularizado tanto que existen marranitos caracterizados de varios personajes animados.
Sin embargo, las alcancías de yeso son toda una tradición en las familias, pues antes de la creación de los bancos, la gente tenía que guardar su dinero en recipientes como tinajas, por ello, existen historias que narran cómo se encontraban dinero enterrado en vasijas, al hacer alguna construcción.
Felicitas Romero Navarro, una joven madre artesana originaria de Tenextatiloyan, Puebla se dedica a la venta de alcancías de yeso en municipios de la región centro de la entidad, pues después de trabajar en la elaboración, salen a las calles a ofrecer su mercancía.
“Allá se elaboran las artesanías de alcancías, y posteriormente las traemos a vender a Orizaba y sus alrededores”, explicó.
Reconoció que en su familia se dedican a la elaboración de alcancías de yeso, es un trabajo artesanal, pues tras darle forma a las figuras con moldes, se dedican a pintar y decorar, darle expresiones a la figuras para que sea agradable a la vista del comprador, y todo es un trabajo a mano.
Las piezas son un trabajo único e irrepetible, porque cada una se realiza a mano, se pintan y se les da un toque personal con la finalidad de que en los compradores se despierte el interés por adquirirlas.
Son artesanías que para su elaboración se llevan su tiempo, además de que el clima lo permita, debido a que el proceso de secado es uno de los más importantes, se debe detallar y pintar, secar nuevamente para que después quede listo para salir a la venta.
Los tamaños de las alcancías varían desde 10 a 15 centímetros; las chicas de 25 pesos; las medianas de 50 pesos y las grandes que alcanzan los 60 centímetros a más, por lo que las más grandes alcanzan un precio hasta de 300 pesos, dependiendo al material y figura que se trabaje.

Un trabajo
poco valorado
Reconoció que a pesar de trabajar las piezas, esperar el tiempo de secado y de que se pintan varias piezas a mano, y se trasladan a los mercados cargando sus cajas de cartón, esta labor es poco valorada.
“A algunos lugares a donde vamos, hay gente que no están conformes ni son capaces de pagar su precio ni lo del material, y en otras la gente si paga a lo que uno ofrece”, explicó.

Se utilizan para
decorar espacios
Debido a las bonitas piezas y sus múltiples colores, muchas de estas figuras sirven para decorar pues se pueden encontrar desde dinosaurios, vochitos, marranitos caracterizados de unicornio y demás personajes, tanques de gas, balones, entre otras.
Son comunes de encontrar la figuras de yeso lo mismo en las ferias, en los juegos de canicas o en las mesas de las fiestas a manera de recuerdo.
Sin embargo, las figuras de “marranitos de yeso” siguen siendo los más vendidos, toda vez, que la imagen se relaciona con la idea del ahorro, por lo que no importar de que esté caracterizado, ya sea un marrano unicornio, hombre araña, batman y demás, los cerditos no pueden faltar.
Además de la clásica figura de la alcancía del Ahorro, también elaboran otras figuras como superhéroes, personajes de caricaturas, películas, series, animales y hasta donde la imaginación lo permita.

Pandemia, duro
golpe a artesanos
Afirmó que debido a la suspensión de actividades a causa de covid-19, la mayoría de artesanos se quedaron sin producción, las ventas se detuvieron y eso afecto enormemente los ingresos económicos de las familias.
Por ello, a más de un año de pandemia, poco a poco se están incorporando a la actividad comercial, y por ello, salen de sus comunidades para poder vender sus productos artesanales.
“Tras la pandemia se necesita de más recurso, por eso nosotros recorremos los municipios de Río Blanco, Mendoza, y otros lugares y pueblitos en donde se ponen plazitas”, expresó.
En compañía de sus dos pequeños, ella viaja de su comunidad a las ciudades como Río Blanco, en donde el viaje dura entre cinco a seis horas en vehículo particular, y cuando tienen que tomar pasaje van transbordando y es un poco más tardado.
De asistir a su comunidad, la gente puede comprar tanto al menudeo o mayoreo alcancías de yeso.
Toda vez que en San Miguel Tenextatiloyan, Puebla la mayoría de las familias se dedican a la elaboración de piezas de cerámica, talavera, alcancías, lámparas, cazuelas, floreros, macetas de barro, platos, entre otras piezas.
Por lo que, al comprarle a los artesanos, fomenta la importante actividad económica y a la vez promueve el ahorro entre las personas que adquieren una alcancía.
Quiénes en la región deseen sumarse y adquirir alcancías de yeso, los puede encontrar en los diferentes días de plaza que se colocan en Río Blanco y la región, los días lunes en el centro, jueves en el Campo 21 de Marzo en la localidad de Vicente Guerrero, en Ciudad Mendoza, La colonia Modelo y demás espacios que con el permiso de los Ayuntamientos pueden instalarse.
“En donde nos vean compren nuestros productos, no tenemos un lugar fijo, somos hombres y mujeres que trabajamos día a día para tener recursos”, finalizó.

¿Por qué se utiliza la figura
de un marranito para ahorrar?
Hace tiempo los adultos, y ahora en los niños es muy común ahorrar en alcancías de marranito de yeso, ¿pero de donde surge la idea?
Hay varias explicaciones sobre el uso de la imagen del marranito en las alcancías, la más famosa indica que en la Edad Media en Gran Bretaña, las alcancías se hacían con una arcilla que llamaban Pygg, palabra muy parecida a la de pig (cerdo). Con el paso del tiempo, ya por el siglo XIX, un artesano al ver un pedido que le hicieron se confundió y pensó que le habían pedido la figura de un cerdito y de ahí se empezó a popularizar la figura.
Otras versiones dicen que esta costumbre proviene de China, porque en el horóscopo chino el cerdo o jabalí representa la abundancia, el lujo y la riqueza. Por lo que se dio una analogía entre la alcancía, el ahorro y el cerdo, al que debía que engordarse.
Lo que es cierto, que el ahorro es considerada una práctica tan importante en la educación financiera, en donde los especialistas en el tema aconsejan ahorrar un 10% de todo lo que se ha ganado, para que con el paso del tiempo tenga una cantidad considerable.