Divide a SCJN decir no a realizar aborto

Agencias

Al iniciar la discusión sobre la validez de la objeción de conciencia para el personal de salud de servicios públicos que atienden casos de interrupción de embarazo, el pleno de ministros de la SCJN se mostró dividido ante lo que consideró una reglamentación insuficiente, lo que limitaría el derecho a la salud de las mujeres, en una sesión que se reanudará hasta la próxima semana.

Algunos lo avalaron y declararon que no es una restricción al derecho a la salud.

El pleno de ministros inició ayer lunes el análisis de la acción de inconstitucionalidad 54/2018, promovida por la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), al considerar que su reglamentación afecta el derecho a la salud de las personas cuyos casos son sometidos a la objeción del personal médico, por motivos de conciencia o religiosos.

Esta figura establece que el personal de salud puede negarse a practicar procedimientos, entre ellos la interrupción legal del embarazo, excepto cuando se trate de urgencias médicas o esté en riesgo la vida de la persona.

El presente asunto reviste una gran complejidad, porque nos enfrenta a una norma que ciertamente busca proteger un derecho tutelado por la Constitución, la libertad de conciencia; pero que tiene el potencial de afectar otros derechos como la salud, y muy particularmente los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres y personas gestantes”, argumentó el ministro presidente de la Corte, Arturo Zaldívar.

Al comenzar a analizar la acción de inconstitucionalidad 54/2018, promovida por la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), el Pleno de Ministros determinó que el artículo 10 Bis de la Ley General de Salud (LGS) es acorde con la Constitución, al encontrar fundamento en la libertad de conciencia y de religión. Zaldívar, también presidente del Consejo de la Judicatura Federal se enfocó en casos relacionados con la interrupción del embarazo, despenalizado la semana pasada, por ser tema en el que más personal médico presenta.