Los abismos

Marilú López Baca
Cortesía
Claudia es una niña, hija única, quien vive con sus padres en Cali, Colombia. Su departamento tiene infinidad de plantas que su madre cuida, quizás más que a su propia hija.
A través de Claudia, quien es la narradora de la historia, sabremos que el papá de la niña es propietario de un supermercado y su mamá se dedica a cuidar de la casa, las plantas, a salir con sus amigas y a la lectura de revistas de espectáculos.
Claudia se siente una niña fea y no querida por sus padres.
Un día, mientras su padre platicaba con su tía Amelia, Claudia escucha como ríen al recordar su nacimiento.
-La bebé más fea de la clínica- había dicho su tía. El comentario había lastimado a la niña quien, esa misma noche, le preguntaría a su mamá:
-¿Todavía soy fea?- le cuestionó con insistencia Claudia.
Su mamá le había respondido con desgano:
-Hay mujeres a las que el encanto no les sale sino de grandes…. ¿Conoces la historia del patito feo?
La historia de la mamá de Claudia tampoco había sido fácil. Con amargura recordaba una conversación con la abuela de la niña:
-Mamá, ¿por qué no tuviste otros hijos?
La respuesta de su abuela había sido contundente:
-¿Para qué otro? Si hubiera podido tú tampoco hubieras nacido.
La mamá de Claudia se había quedado muy sorprendida con esta declaración que, años más tarde, se la contaría a su hija.
El papá de Claudia se pasaba todo el día atendiendo el supermercado, sin embargo, se daba tiempo para salir a caminar con la niña y hacer largos recorridos. Su mamá no compartía con ellos estas caminatas, prefería quedarse en casa a leer sus revistas y enterarse de las noticias de las llamadas “revistas de corazón”, como el fatídico accidente de Natalie Wood en el que perdió la vida, o bien, el fallecimiento de la princesa Grace Kelly.
Claudia observaba siempre con mucha atención a su madre y trataba de no molestarla. La chica de servicio era quien se encargaba de llevarla a la escuela y recogerla.
La niña no se quejaba, pero observaba con atención y trataba de acercarse a su mamá, a veces, sin mucho éxito.
“Los abismos” es esta novela ganadora del premio Alfaguara 2021, de la autoría de la escritora Pilar Quintana.
De origen colombiano, Pilar Quintana nos introduce, a través de los ojos de una niña, a los diferentes abismos que puede haber durante la infancia: su soledad, la carencia de afecto, la falta de comunicación con sus padres, las preguntas que no puede hacer a los adultos, las que va descubriendo y va a tratando de responder a su manera, así como la construcción de su personalidad
¿Qué tan dolorosos son estos abismos que puede vivir una niña?
“Los abismos” quizás puede despejarnos esta incógnita en una lectura muy ágil de sus 256 páginas, que realmente vuelan en nuestras manos a través de una historia que nos provoca muchos sentimientos y nos hace sentir un gran afecto hacia la pequeña Claudia.
Seleccionada entre 2428 novelas que compitieron por el premio Alfaguara 2021, “Los abismos” es una historia que despierta nuestras emociones y nos hace evocar nuestra propia infancia.
Los invito a leerla. Estoy segura de que les gustará.
*Profesora de Lectura de la Escuela Hispano Mexicana. [email protected]