Muere Don Isaac; anuncian en redes

El abuelito sonriente y con una actitud positiva, que vendía jícamas con chile a las afueras de las escuelas, será recordado con cariño

Carmen Lara

El Mundo de Orizaba

Con una actitud alegre, un sentido del humor amigable y un enorme deseo por salir adelante a pesar de su edad, así es como será recordado Isaac Guzmán, mejor conocido como “Don Isaac”, un abuelito que durante varios años, alegró las tardes de aquellos niños que salían de clases y acudían hasta su puesto rodante a comprarle sus famosas jícamas en bolsita.

El día domingo a través de las redes sociales, se informó esta lamentable noticia y aunque se desconoce la causa de su muerte, sabemos que Don Isaac, en casa tenía dos pequeños que eran su todo y por quienes salía diariamente a vender con el fin de que no les faltara nada.

En algunas entrevistas que nos llegó a brindar, decía que a pesar de que ellos fueran sus nietos, él los quería y cuidaba como si fueran sus hijos, por ello, quería que nunca les faltará de comer ni que pasaran carencias.

La historia de vida de don Isaac, es de verdadera superación, pues al no saber leer tuvo a emplearse en muchos trabajados durante su juventud, sin embargo, una vez que la edad comenzó a causar estragos decidió autoemplearse.

Las jícamas con chilito, limón y sal, fueron su mejor aliado, pues gracias esto, pudo sostener a su familia y a sus nietos, saliendo a las 12 del día de su casa en Jalapilla de lunes a viernes, para recorrer todas las calles de Orizaba empujando su carrito naranja con el que llevaba el sustento a su hogar.

En su carrito naranja, no sólo llevaba frutas con chilito, limón y sal, también cargaba sueños, esperanza y la fe de que todos los días iba a vender algo al andar por las calles del Tecnológico, la escuela Veracruz y la Concordia.

Apenas el año pasado, en el mes de septiembre en plena pandemia don Isaac, se hizo viral a través de las redes sociales, cuando un usuario publicó su foto e invitó a todos a comprarle, pues al estar cerradas las escuelas sus ventas habían bajado.

La historia conmovió a todos, tanto que al siguiente día comenzaron a llegar a su puesto y Don Isaac empezó nuevamente a tener ventas, pero eso no es todo, más gente se sumó llevándole despensas, útiles para sus nietos y apoyo económico para él.

Hoy, ya no habrá más jícamas con chilito, limón y sal, pero queda en el recuerdo de todos los orizabeños don Isaac, que a pesar de pasar necesidades por la pandemia, cuando llegó la ayuda, él pidió que también se ayudará a los demás adultos mayores que salen todos los días a la calle con la esperanza de vender.