La vida como una estrategia de ajedrez

 

Raymundo García G.
El Mundo de Orizaba

En la vida, hemos actuado, interactuado, luchado, conquistado, con habilidades, cualidades, herramientas que nos permiten diseñar una estrategia a fin de alcanzar un objetivo, como se hace en el Ajedrez.
La mayoría de las veces fabricamos esas estrategias de manera inconsciente, pero si fuera de manera consciente, razonada, meditada, el resultado sería otro.
Por ello hoy hacemos el comparativo del juego del Ajedrez con la vida misma, considerando que el tablero es el espacio, el territorio donde interactuamos, las piezas son todas las personas, con sus diferentes roles y jerarquías; y las herramientas de ataque son nuestras cualidades, y habilidades que hemos desarrollado a lo largo de nuestra vida.

ORIGEN
Son varias las teorías que exponen el origen del juego del Ajedrez, una que más predominio tiene es que se trata de un juego milenario que surgió en el continente Asiático, particularmente en la India, uno de los esclavos quiso darle un obsequio al Rey y al mismo tiempo demostrarle que a pesar de tanto poder, territorio y dominio, el no sería nada sin sus súbditos que le rodean. Y así creó el Ajedrez, donde irónicamente el Rey que es la pieza de mayor valor e importancia dentro de tablero, pero es la que más limitaciones tiene para atacar. Por lo que si lo matan, el juego se acaba.

EL JUEGO EN NUESTRA VIDA COTIDIANA
El Doctor Gualberto Díaz González, investigador y académico de la Facultad de Sociología de la Universidad Veracruzana, indica que el Ajedrez es una práctica cotidiana a través del juego para establecer estrategias de cómo moverse en una sociedad, frente a un rival, una estratificación, en medio de los actores que están en juego.
“El ajedrez se desarrolla en un contexto de reino, sus vasallos cada uno con sus habilidades y formas de ataques, lo más importante es que reflejan la lucha por el poder que está concentrado en una sola persona; donde todo el equipo tiene que proteger ese poder inclusive con su propia vida”, expone.

ESTRATEGIAS
En este juego dos personas se enfrentan prácticamente con las mismas posibilidades, piezas y herramientas, lo que los va a diferenciar es la estrategia que cada uno planee, para atacar, avanzar dominar territorio y vencer al enemigo.
En la sociedad las estrategias que se establezcan dentro de un juego, en busca del objetivo, tienen que ser armónicas para poder alcanzar lo que se busca. Proteger a sus elementos o piezas, y finalmente conquistar el otro territorio el cual ese es el fin de juego, señala el sociólogo.

LA INTERACCIÓN
Al avanzar en el tablero las piezas se mezclan, se relaciona, se elimina o incluso pueden estar frente a frente sin hacerse daño esperando el momento oportuno para aplicar la estrategia y ejecutar el ataque.
En nuestro mundo esa interacción se logra gracias a la capacidad que tenemos para socializar y a la politización la cual es una condición del ser humano, todo aquel que está en ámbitos sociales tiene que estar politizado, es decir sus acciones van encaminadas a buscar que conviva de manera armónica, segura, en un entorno social. Todo ser humano debe tener esa posibilidad de politizarse, aseguró el investigador.

EL REY Y EL PODER
El Rey es la pieza más importante del juego, pero al mismo tiempo la que tiene mayores limitaciones, toda vez que su desplazamiento solo le permite avanzar una sola casilla por cada turno y de la misma forma es su ataque, es decir su radio de ataque es mínimo.
Pero es tan importante porque si a esta pieza la matan se acaba el juego.
En realidad podemos entender que el poder está en un sistema patriarcal, donde el poder recae en el varón y donde la mujer juega un papel importante pero que en el tablero vienen siendo secundario.
El poder real está en el Rey. Al que hay que cuidar y proteger es al Rey, indica Díaz González.
El Rey está muy limitado en sus instrumentos de ataque, pero en él se concentra simbólicamente el poder, el símbolo es él, por lo tanto no necesita tener más cualidades, porque los demás elementos se encargarán de resguardarlo y protegerlo.

LA DAMA. MUJER EMPODERADA.
La Reina o Dama es para muchos jugadores una pieza clave para ganar la batalla y no es para menos, sus creadores la hicieron con cualidades que le dan un gran poder para atacar.
Puede desplazarse en horizontal, vertical o diagonal, avanzar los cuadros que guste o el espacio que le permita y de la misma manera atacar y matar. Por ello su radio de ataque es mucho mayor que el de todas las piezas. La Dama sin duda es una mujer de mucho cuidado para el enemigo y el exterminarla podría darle una ventaja dominante sobre su adversario aunque esto, según las circunstancia, no garantiza el triunfo.
En nuestro mundo la Dama representa a las mujeres empoderadas, las que con preparación, desarrollo de habilidades han alcanzado puestos claves y ocupado espacios donde se toman las decisiones importantes.
“Es una mujer con poder, que está detrás del poder, o dicho en otras palabras que controla los hilos del poder”, indicó el entrevistado.
Eso lo refleja de una manera muy magistral William Shakespeare, en Macbeth, donde queda de manifiesto ahí que el poder real en manos de quien está, o quien realmente puede ejercer el poder es ella.
Porque es la Reina, la esposa, la que ejerce el poder en el Rey, es decir hay un dominio sobre el Rey.

ALFIL EL CONSEJERO
El alfil es una pieza que le secunda a los reyes, pero de menos valor que éstos, antiguamente se le conocía como obispo, cuya función principal era la de un consejero por ello está muy cercano al Rey.
El movimiento y ataque del alfil en el tablero es de manera diagonal, los cuadros deseados o posibles. Cada competidor tiene dos alfiles, uno que se desplaza siempre sobre las casillas blancas y otro que lo hará por las casillas negras. Por eso ambos son complementarios.
No es de extrañar que haya piezas religiosas en el ajedrez, el poder del clero era enorme en la Edad Media, su presencia en cualquier asunto era importante.
Hoy la religión, cualquiera que sea, aunque esté separada del estado, juega un papel importante en la sociedad, sigue fungiendo como un consejero pero sobre todo como un eje rector de nuestras acciones.

EL CABALLO ES VERSATILIDAD
El caballo es un elemento indispensable para que el jinete pudiera tener agilidad para el ataque. El movimiento del caballo es versátil, impredecible y es la única pieza del tablero que puede saltar sobre otras piezas con su movimiento en forma de L, para muchos jugadores es la pieza perfecta para el ataque.
Las estrategias en la vida deben ser así, como el movimiento del caballo, que te den la oportunidad de esa versatilidad para tener varias alternativas de posicionamiento y a la vez tener esa chispa impredecible para que la competencia no pueda bloquear tu avance.

LA TORRE, LA FORTALEZA
La Torre es sinónimo de fortaleza, las paredes y murallas de piedra donde se resguarda al Rey o al tesoro más preciado, su función es la primera etapa del juego es la de proteger, resguardar al Rey, evitar que entre el enemigo; y eso lo logran mediante el enroque.
Pero en la segunda y ultima etapa, su función se vira al ataque y son más poderosas aún cuando ambas permanecen alineadas y trabajan de manera conjunta, son una muralla difícil de penetrar, difícil de derribar.
En la personalidad del individuo, la Torre puede ser esa actitud de coraje hacia la vida, hacia la injusticia, hacia lo que creemos que no está bien y queremos cambiar, cuando todos dicen que no se puede, solo falta el coraje para poder lograrlo, el que te permite tomar fuerzas, el que te permite crear toda una coraza de piedra para no detenerte ante los embates de la vida y seguir adelante avanzando en tu objetivo.

EL PEÓN
Es la pieza más pequeña del tablero y de menos valor, de la misma manera también lo es su desplazamiento y su ataque, ya que solamente avanzan una casilla (al inicio pueden ser dos) en una sola dirección, y su ataque es diagonal.
Es el eslabón más, bajo de la estratificación, pero al mismo tiempo es como la vanguardia, son los que van adelante y tienen que ir abriendo camino.
Aunque su ataque es minúsculo, también tiene poder porque pertenecen a un reino.
Al Peón se le puede comparar con el campesino, con el obrero, con la base trabajadora, la que percibe menos salario pero en su labor siempre arriesga más su vida.
El Peón posee una cualidad que ninguna de las otras piezas tiene, ya que si uno de estos logra llegar a la casilla 8, se corona, se transforma en reina y adquiere los poderes de la misma.
Lo cual su enseñanza es profunda, que no importa lo pequeño que sea, si se esmera uno en ser persistente, constante y seguir avanzando, al alcanzar el objetivo y triunfar, la vida puede cambiarnos para bien.

DAR LA VIDA POR EL REY
En el Ajedrez, todas las piezas están dispuestas a dar su vida si esto protege al Rey. Esto representa un sentido de identidad con quien representa el poder. Hay que dar la vida por una causa, que puede ser el Rey, el poder, el territorio, el dinero, el elemento que se considere más preciado, o dar la vida por quien se ama y se quiere.

JAQUE MATE.
En la vida cotidiana frecuentemente pronunciamos “estoy en jaque”, para decir que estamos a un paso de caer, morir, derrumbarse.
O si decimos “jaque mate” es porque ya eliminaron al adversario.
Decir Jaque Mate es decir: todo se terminó.

EL AJEDREZ EN NUESTRO DESARROLLO
Hay habilidades y cualidades que todo ser humano debe utilizar para su desarrollo, crecimiento, para su formación, y el ajedrez es un ejercicio que sirve para ello.
“Saber jugar ajedrez es tan importante como saber nadar o saber cantar, porque implica el ejercicio para el desarrollo de la mente, el cuerpo, de la concentración y de la estrategia”, expuso Díaz González.
Muchas veces de manera inconscientemente, en la vida cotidiana diseñamos y aplicamos estrategias para lograr alcanzar un objetivo, para luchar y para seguir en el juego de la vida.
El investigador recomienda que tendrá que ser más estratégico la implementación del ajedrez en las escuelas, como cualquier otro deporte o arte, ya que eso va a permitir que los seres que adquieran esas habilidades las manejen en su vida cotidiana y sean seres diferentes, entonces estaremos hablando de otro tipo de sociedad, concluyó.