Yaret, entre gimansia y ballet

A sus trece años de edad, Yaret  destaca en dos disciplinas que exigen mucho: ballet y gimnasia rítmica; no está sola porque cuenta con el apoyo de sus maestros, papás, sus amigos, a quienes sabe no va a defraudar porque quiere llegar muy lejos

Abel Valdez
El Mundo de Orizaba

La academia de danza donde Yaret Guerrero Pérez practica gimnasia y ballet es tan amplia que le permite “volar” como una mariposa recién salida del capullo. Y ahí está, volando.

Luce un leotardo negro que hace juego con una tela entre gris y lila que cubre la mitad de su cuerpo delgado, mientras sonríe al danzar se abre como alas para desafiar al viento; sea el salón de la academia o un escenario, ahí es donde expresa su talento.

Brinca, corre, desciende, flexiona las piernas, gira y usa la barra, se mueve de un lado al otro siguiendo el ritmo de la música, pero sobre todo no deja de sonreír y disfrutar lo que hace.

“Desde que empecé me gustaba ver cómo practicaban las niñas en sus academias y yo solía decirle a mi mamá que me llevara hasta que me inscribió”, cuenta sonriente.

Sin límites

También no se limitó a que solo fuera en su escuela de danza, sino también practicar con mucho entusiasmo desde su casa a partir de los ocho años de edad, por lo que nunca se rindió pese que al principio le costó un poco de trabajo, pero ahora ya acostumbrada a estas disciplinas practica cinco horas al día tanto en casa como en la academia.

No solo le ha dejado muchos conocimientos, sino también a valorar las cosas, la ayuda que dan todos y el esfuerzo que hay para lograr lo que uno quiere, incluso ha sabido adaptarse a los horarios que tuvo en las clases virtuales con sus ensayos de gimnasia rítmica y ballet.

“Ya lo he pensado mucho y lo quiero tomar de una manera profesional (la gimnasia rítmica): concursos, olimpiadas y hacer una carrera”, dijo.

Así como también, tiene bastante apoyo de sus profesores y compañeros de secundaria porque cuando se llega a sentir con mucha presión o insegura, recibe muestras de ánimo.

Hizo un llamado no solo para las señoritas como ella, sino también a los varones para que practiquen estas disciplinas, que pongan mucho esfuerzo, “sigan así con todo porque lo van a lograr”.

****PONER APARTE****
Una breve, pero gran anécdota

Es septiembre de 2019, de noche en Mariano Escobedo donde se celebran las fiestas patrias, mucho antes de la llegada de la pandemia que lo cambió todo.
Yaret sube al escenario segura de sí misma y con unos 11 años de edad; enfundada en un leotardo oscuro con lentejuelas de en tono oro, empieza a bailar al ritmo de la música clásica, propia para la ocasión y aprovecha al máximo el tiempo de su coreografía.
También utiliza una silla para demostrar su flexibilidad y sus herramientas de danza: un balón, un listón y un aro, los cuales domina y demuestra su entusiasmo al público que, al concluir el acto, aplaude para despedir a la entonces niña bailarina.

FRASE

“Ya lo he pensado mucho y lo quiero tomar de una manera profesional (la gimnasia rítmica): concursos, olimpiadas y hacer una carrera”.

Yaret Guerrero Pérez,

Bailarina y gimnasta