La Orden de la Bienaventurada Virgen María del Monte Carmelo

Laura Arely

El Mundo de Orizaba

Lema: “Ardo en celo por la Gloria del Señor, Dios de los ejércitos”.

Historia

Los carmelitas nacen en el Monte Carmelo 1213, donde unos ermitaños comenzaban a reunirse en este monte en Palestina, donde se dedicaban a venerar y orar a la Madre Santísima Virgen María.

Tiempo después pidieron al Obispo de Jerusalén una regla de vivir en comunidad y llevar un estilo de vida propio, ahí se encontraba la Iglesia del Carmen cerca de la Cueva de San Elías, su padre espiritual quien se dedica al seno de la gloria de Dios, donde actualmente se toma el lema de la orden “Ardo en celo por la Gloria del Señor, Dios de los ejércitos”.

Estos hombres no tenía otro fin en su vida que vivir en obsequios de la Madre Santísima con un corazón puro. En el centro de su vida y del territorio que ocupaban levantaron una capilla que dedicaron a la Virgen María, la Madre de Dios. Se sentían continuadores de Elías. Lo que inicia la andadura institucional de la Orden de los Carmelitas, llamados “Hermanos de la Bienaventurada Virgen María del Monte Carmelo”.

Posteriormente los comienzan a expulsar de esas tierras debido a las persecuciones que sufrían, sin embargo algunos se refugian en el lugar y otros más comienza a extender la orden en diversas partes de Europa, Asia hasta llegar a España.

Teresa de Ávila

Es en 1515 que nace Teresa de Jesús, la reformadora de la orden de las hermanas de la Orden de la Bienaventurada Virgen María del Monte Carmelo, ella ingresa al Convento de la Encarnación en España, donde se da cuenta que no se vive en la primitiva regla, de acuerdo al estilo de vida de los ermitaños que crearon la orden, por eso es que siente el deseo de reformar la orden y el Señor le va confirmado ese mismo deseo; es cuando empieza la Reforma Teresiana de donde se rigen actualmente.

Primero fundó un convento en Ávila en 1562, el Convento de San José en Ávila, una Congregación de Carmelitas como uno de los primeros que llevaría a cabo la reforma, vivir como los primeros ermitaños. Fue el padre general de aquel entonces, que observa este nuevo proyecto que ella comenzaba con algunas hermanas y le concede el permiso de seguir fundando otras ordenes en diferentes lugares de España, los conventos se comienzan a extender con la ayuda de San Juan de la Cruz que la Divina Providencia le pone en el camino con ese mismo deseo vivir con mayor  perfección los consejos evangélicos.

Es así como Santa Teresa de Ávila o Santa Teresa la Grande es la fundadora del Carmelo Descalzo  y reformadora del Carmelo.

La descalces significa, la descalces del espíritu, del desprendimiento, de la mortificación, en el silencio, en la oración, a eso se refiere la descalces, es decir de todo aquello que hay en el hombre que no permite realmente que Dios sea el centro de su vida, ir vaciándose de todo eso para que Dios sea el centro de vida, es algo más espiritual.

Su llegada a Orizaba

Las Carmelitas Descalzas llegaron a Orizaba el 19 de diciembre de 1851, sale del Monasterio de Santa Teresa de Puebla, de ahí sale un grupo de hermanas a fundar la orden en la ciudad. Antiguamente el Monasterio se encontraba en el inmueble antiguo que está junto a la iglesia de Nuestro Señor del Calvario, ahora una escuela y años más tarde se trasladan al inmueble detrás de la misma iglesia.

Con la persecución del gobierno, ellas tienen que irse del lugar y el mismo gobierno se queda con el edificio.

Actualmente la Orden de la Bienaventurada Virgen María del Monte Carmelo cumple este año 170 años de fundada en Orizaba.

El llamado de Dios

Las jóvenes que sienten el llamado de vivir un estilo de vida de clausura y bajo los preceptos divinos, tocan a la puerta de las hermanas para comenzar  e invitar a vivir un tiempo con ellas.

Solicitan de manera oficial vivir y ser parte de la orden para su formación, sin importar el lugar de donde provengan. Las monjas rinden oraciones especiales a San José su promotor vocacional, para la llegada de jóvenes que deseen vivir una vida religiosa.

Cuenta con un tiempo de formación que consiste en el Aspirantado, Apostulantado, Noviciado, la primera profesión de votos temporales: pobreza, castidad y obediencia durante tres años y así se va ir renovando y por último la profesión solemne o la profesión perpetua que es para toda la vida.

Por cada comunidad de Carmelitas descalzas, deben ser 21 hermanas, ya que son Monasterios Autónomos regido por la Priora y el consejo donde rigen toda la comunidad, es su máxima autoridad.

Sin embargo cuando un Obispo solicita la presencia Monjas Carmelitas Descalzas a los Monasterios para que inicien una nueva fundación, se envían a monjas para iniciar con la orden, tan sólo de Orizaba han salido tres fundaciones dirigidas en Huastusco, Coatzacoalcos y Monterrey.

Su velo negro significa que son monjas que concluyeron la profesión perpetua y que es para toda la vida y que pueden portar ese velo, significado  de ser esposas de Dios.

El hábito para las carmelitas representa una herencia espiritual, principalmente por el escapulario, un símbolo de la protección y predilección de la Madre Santísima, así como la túnica de manta, así como una correa significado de sujeción, un Santo Rosario y la toga signo de pertenencia, así sandalias.

Su vida diaria comienza desde las 5:30 con oraciones y rosario, su vida esta dedicada totalmente  a la oración, el silencio y la mortificación.

Cada una de las monjas cuenta con diferentes actividades a realizar. Incluso para subsistir se dedican a la venta de Escapularios, Bordados en manteles y vestimenta que se usan en la misa y de los sacerdotes, así como la elaboración de galletas de nuez, rompopo, garapiñados, y manualidades en fieltro.

Viven de algunas donaciones en alimentos y también en donaciones económicas, al igual que de la ayuda de sus familiares, mucha gente se acerca a las peticiones dentro de sus oraciones.