Se esfuerza por sus hijos

Jesús Caballero busca darle a sus hijos un futuro mejor al que él experimentó

Alejandro Aguilar

El Mundo de Córdoba

De forma incansable, y todos los días, Jesús Caballero López inicia su jornada laboral desde las 3 de la mañana como chofer repartidor, para después llevar a sus hijos a cursos de regularización y terapias que requieren. Estando él solo a cargo de ellos indica que no quiere que sufran lo que él padeció de pequeño.

Siendo del área de circulación de esta casa editorial, todas las madrugadas Jesús se dirige a su trabajo para recoger los periódicos y entregarlos puntualmente a todos los voceadores y puestos de revistas de la zona de Córdoba.

Antes de las 9 de la mañana regresa a casa sus hijos para desayunar y llevarlos a sus sesiones diarias de regularización y terapias pues presentan algunas dificultades de aprendizaje. Tras una situación difícil familiar, él ha resuelto todas las necesidades de sus pequeños de 8 y 11 años.

Atendidos sus hijos por el DIF municipal de Córdoba, Jesús Caballero, a sus 32 años, señala que diariamente y desde octubre del año pasado, no ha dejado de llevarlos a la atención especializada.

“Ahorita con lo de la pandemia es muy difícil porque mi hijo no tiene clases en línea, todo lo mandan en hojas las cuales tengo que estar al pendiente de que las hagan, tomar fotos, enviarlas”.

De igual forma, todas las tardes se dirige con ellos a su casa para darles de comer y posteriormente estar al pendiente de que hagan su tarea, incluso, algunos meses atrás, su hija estuvo convaleciente por una intervención quirúrgica en el apéndice.

Lejos de ver su situación como una carga, enfatizó que su principal motivación es el amor que les tiene a sus hijos, así como un reto en el que ya prevé que vendrán otras situaciones. “De alguna forma mi mamá nos sacó adelante y siempre con golpes o con lo que sea siempre estuvo ahí de echarle ganas. Yo tengo la prepa trunca y tuve que ponerme a trabajar para ayudar a mi mamá”.