¡VICTORIA PARA HÉCTOR!

El candidato de la coalición Juntos Haremos Historia, Héctor Rodríguez Córtes, es el virtual ganador de la alcaldía de Camerino Z. Mendoza al ser favorecido por la población con 5 mil 624 votos

 

Yamilet Gámez

El Mundo de Orizaba

 

Ciudad Mendoza.- El camino no fue fácil, recorrió colonias y comunidades a lo largo y ancho de su municipio, por ello Héctor Rodríguez Cortés, candidato de la coalición Juntos Haremos Historia a la alcaldía, agradeció a quienes lo han apoyado para cumplir este anhelado objetivo, dirigir y mejorar el rumbo de Camerino Z. Mendoza.

La tarde de este lunes el virtual ganador de la coalición de Morena-PT-PVEM, Héctor Rodríguez Cortés, organizó con familiares, amigos, militantes y la población que se unió a su proyecto la “Marcha del Triunfo”.

Héctor Rodríguez Cortés ganó la contienda municipal con 5 mil 624 votos, es decir un 33. 63 por ciento, según los votos computados este lunes.

Para celebrar su triunfo se reunió con militantes y simpatizantes de Morena, para participar en la marcha del triunfo, ahí también estuvo acompañado del virtual ganador de la diputación local del distrito 21, el maestro Luis Arturo Santiago Martínez.

Ambos agradecieron la participación de la ciudadanía, del equipo de campaña y de la población que confío y se sumó al proyecto de la Transformación.

La marcha partió del salón de Petroleros y concluyó en el parque Hidalgo, la población salía se sus viviendas y negocios para felicitar al candidato, mientras la música marcaba un ambiente de celebración.

“Los resultados de la elecciones se escribirán en nuestra historia como un parte aguas entre el pasado y el futuro”, agregó durante su discurso en el parque Hidalgo, el virtual ganador Héctor Rodríguez Cortés.

Al término del evento cientos esperaban tomarse la foto y externarle alguna petición, hubo tanto personas de la cabecera municipal como de la parte alta.

Las porras, los vivas y aplausos se hicieron escuchar en todo momento y en la pasa que hicieron frente al Palacio Municipal, fue ensordecedor, mientras tomados de las manos celebraban el triunfo.