‘El amor de un niño no tiene precio‘

El Mundo de Córdoba
AnaOyuki López Velázquez forma parte de las más recientes generaciones al servicio del magisterio. Con treinta años de edad, ya suma siete comomaestrafrente a grupo en el nivel primaria; además es psicóloga. Ambas profesiones tuvo que combinarlas para sacar a flote el reto de enseñar a distancia a sus alumnos, derivado de la pandemia de covid-19.
Su historial laboral inició en la comunidad Atlilzacuapa del municipio de Tezonapa. Allí cubrió un interinato de dos meses, con los grupos de quinto y sexto grado de primaria. Posteriormente, llegó a la comunidad de Villa Unión, municipio de Fortín, tomando el grupo de quinto grado de la primaria Hermenegildo Galeana.
“Me enamoré tanto de la comunidad, que sigo laborando ahí, . Gracias a Dios, pues es una comunidad que me ha dado mucho cariño y he aprendido mucho de todos”, expresó lamaestraquien eligió esa carrera para tomar ejemplo de su padre que es docente jubilado.
“Creo que de ahí inconscientemente surgió el amor por la docencia, ya que siempre supe desde pequeña que quería sermaestra, aunque me hubiera gustado mucho sermaestrade educación especial, por eso fue que estudié Psicología y la Licenciatura en Educación Básica”, detalló.
LamaestraAnita, como así le llaman de cariño sus compañeros, compartió que han sido muchas las satisfacciones al impartir clases frente a grupo. Actualmente imparte tercer grado y allí también tiene como alumno a su hijo Julián de ocho años.
“La satisfacción más grande, es recibir el amor más puro y cariño que hay en la tierra que un niño te puede ofrecer y gracias Dios he sido muy querida por padres y alumnos; eso no tiene precio alguno.De igual manera, tengo la oportunidad de que por las tardes puedo convivir con mi hijo, ser parte de su educación y de su formación”, precisó.

Clases a distancia por pandemia
Debido a lo inesperado del cambio radical para la enseñanza, lamaestraAnaOyuki dijo que al principio fue muy frustrante, pues el grupo que actualmente tiene es numeroso, por lo que, el adaptar las clases en línea para que todos pudieran recibirlas ha sido lo más complicado, pues desgraciadamente no todos mis niños cuentan con los mismos recursos económicos para tomar clases por zoom o por alguna otra plataforma.
“Actualmente ya estamos mucho más acoplados, alumnos, padres de familia y yo; ya tomamos como que el ‘hilo‘ de la educación en línea. Actualmente les doy clases vía Zoom, las actividades semanales se envían el día lunes y en las clases retroalimentamos y aprendemos juntos, aparte que a mis niños les da mucho gusto verse, aunque sea a través de la computadora”, manifestó.
Por esa razón, López Velázquez consideró que, tanto alumnos, como docentes comparten el mismo deseo: volver a las aulas. Sin embargo, ella cree que no están preparados para el regreso a las clases presenciale, ya que aún hay familiares de sus niños que no se han vacunado.
“Es un reto volver pues los materiales que se requieren para las aulas -sanitizantes, gel antibacterial- implican un gasto enorme para los padres, los cuales en su mayoría fueron afectados por la pandemia; muchos quedándose sin trabajo para solventar los gastos en casa”, externó.
En su caso, tiene 26 alumnos, y tenerlos con la sana distancia recomendada no es fácil, ya que las aulas de su escuela son pequeñas; además, se requieren insumos que permitan limpiar correctamente nuestro espacio de trabajo y el apoyo de las autoridades para que lleguen los insumos a las comunidades más lejanas y de escasos recursos, como lo es Villa Unión“, explicó.

Agradecida con alumnos, maestros y papás
A propósito del Día del Maestro,AnaOyuki agradeció a sus padres, Margarita Velásquez y al maestro jubilado, Norberto López, por hacer todo lo posible para que ella cumpliera su sueño de sermaestray estudiar Psicología que ahora le será muy útil para el apoyo emocional de sus alumnos, tras el confinamiento.
Un agradecimiento que hizo extensivo a los padres de familia de sus alumnos. ”Darles las gracias por confiarme lo más valioso que tienen, que son sus hijos; agradecerles las enseñanzas, el cariño y sobre todo el apoyo y empatía que he recibido estos años por parte de ellos.Mil gracias por dar lo mejor de ustedes en esta modalidad en linea, sé que no es fácil, pero también sé que están dando el máximo para la educación de sus hijos“.